La eficiencia energética se ha convertido en una de las grandes prioridades a la hora de reformar o construir una vivienda. El precio de la energía y la necesidad de apostar por modelos más sostenibles han llevado a muchos propietarios a replantearse la forma de climatizar su casa. En este contexto, la interiorista Vero Luchena lo tiene claro y señala una solución que está por encima del resto. “Instalar un suelo radiante es la forma más sostenible y barata de climatizar tu casa”, afirma. Para la experta, se trata de un sistema que no solo mejora el confort, sino que reduce de forma notable el consumo energético y el impacto ambiental.
En sus proyectos, Luchena apuesta siempre por soluciones integrales que combinen eficiencia, diseño y ahorro. Y el suelo radiante cumple con todos esos requisitos cuando se instala correctamente y se acompaña de los materiales adecuados.
Un sistema eficiente y pensado para el ahorro
El suelo radiante funciona a baja temperatura, lo que permite un consumo mucho menor que los sistemas tradicionales de calefacción o aire acondicionado. El calor se reparte de forma homogénea por toda la vivienda, evitando picos de gasto y que el consumo deje zonas muy calientes y otras demasiado frías.
Este sistema, además, resulta especialmente eficiente cuando se combina con un suelo porcelánico, un material que transmite el calor de manera óptima y mantiene la temperatura durante más tiempo. De este modo, la vivienda necesita menos energía para mantenerse confortable tanto en invierno como en verano.
Aerotermia y sostenibilidad, la combinación perfecta
Vero Luchena destaca que el verdadero salto cualitativo llega cuando el suelo radiante se integra dentro de un sistema de climatización aerotérmico, junto a un depósito de agua caliente sanitaria. Esta combinación permite aprovechar la energía del aire exterior para generar calor o frío, reduciendo al mínimo el uso de electricidad. El resultado es una casa eficiente, sostenible y con un coste energético muy bajo. Además, al tratarse de un sistema limpio y silencioso, mejora notablemente la calidad de vida dentro del hogar.
Aunque la inversión inicial puede ser mayor que la de otros sistemas, el ahorro mensual y el bajo mantenimiento hacen que se amortice en pocos años. A largo plazo, es una de las opciones más rentables del mercado. Luchena insiste en que no se trata solo de una cuestión económica, sino también de responsabilidad ambiental. Así pues, suelo radiante, porcelánico y aerotermia se consolidan como la fórmula perfecta para climatizar una casa gastando lo mínimo posible. Para Vero Luchena, es la opción más sostenible y adecuada para estos tiempos de climas extremos
