Cuando llegan las vacaciones, una de las dudas más habituales en casa tiene que ver con algo muy concreto: cómo mantener las plantas en buen estado mientras no hay nadie para regarlas. El problema se acentúa en verano, con temperaturas altas y mayor evaporación, y no todo el mundo dispone de riego automático o de alguien que pueda pasar a echar un vistazo.

Ante esta situación, existe una solución sencilla que no requiere dispositivos eléctricos ni inversiones adicionales. Se trata de un sistema de riego casero explicado por el divulgador especializado en jardinería Ignacio Guío, conocido en redes sociales por compartir consejos prácticos para el cuidado de plantas domésticas.

Un método simple basado en principios físicos básicos

El sistema se apoya en dos conceptos muy simples: la capilaridad y la gravedad. Gracias a ellos, el agua puede desplazarse de forma lenta y constante desde un recipiente hasta la tierra de la maceta, manteniendo la humedad necesaria durante varios días sin riesgo de exceso de riego.

La principal ventaja de este método es que puede montarse con objetos habituales del hogar y no requiere ningún tipo de instalación permanente.

Materiales necesarios

Para ponerlo en marcha solo hace falta reunir algunos elementos básicos:

  • Un recipiente con agua, como una botella, un tarro o un cubo pequeño.

  • Una piedra u objeto con peso.

  • Hilo de algodón o lana.

  • Un palillo, o cualquier elemento que permita fijar el hilo en la tierra.

Cómo montar el sistema paso a paso

El montaje es rápido y no presenta complicaciones:

  1. Se ata un extremo del hilo a la piedra, que se introduce en el fondo del recipiente con agua para asegurar que el hilo permanezca sumergido.
  2. El recipiente se llena de agua, dejando bien cubierto el extremo del hilo.
  3. El otro extremo del hilo se lleva hasta la maceta y se introduce en el sustrato, preferiblemente cerca de la zona donde se concentran las raíces.
  4. El recipiente debe colocarse a una altura superior a la maceta. Este detalle es importante, ya que facilita el desplazamiento del agua.
  5. En plantas grandes o que necesitan más humedad, se pueden colocar varios hilos desde el mismo recipiente para aumentar el aporte de agua.

Una vez preparado, el sistema puede mantenerse activo durante varios días, siempre que el recipiente tenga suficiente agua.

Por qué es eficaz para ausencias cortas

El hilo actúa como un conductor lento que transporta el agua poco a poco hasta la tierra. Esto permite que el sustrato se mantenga húmedo de forma constante, sin encharcamientos ni cambios bruscos que puedan dañar la planta.

Entre sus principales ventajas destacan:

  • No necesita electricidad ni temporizadores.

  • Reduce el riesgo de exceso de riego.

  • Tiene un coste prácticamente nulo.

  • Puede reutilizarse tantas veces como sea necesario.

Este tipo de riego casero es especialmente útil para plantas de interior y macetas en balcones, y resulta una opción práctica para ausencias de varios días. Una solución sencilla que permite irse de vacaciones con más tranquilidad, sabiendo que las plantas seguirán recibiendo el agua que necesitan.