Si hasta ahora tu salario era de 1.182 euros, hay buenas noticias porque el Gobierno prepara un plan para que nadie trabaje a jornada completa cobrando menos de 1.200 euros al mes. Según el Ministerio de Trabajo, la idea es que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) supere esta cifra, garantizando que los sueldos más bajos se incrementen automáticamente, sin que tengas que pagar IRPF por el hecho de estar percibiendo el mínimo legal.

Para muchos trabajadores, esto puede significar más dinero en el bolsillo desde el primer mes del año. Aquellos que estaban justo en el mínimo verán un aumento directo, sin retenciones fiscales sobre ese incremento inicial, lo que hace que la medida sea especialmente beneficiosa para empleados de hostelería, comercio y otros sectores con sueldos basados en el SMI. De este modo, trabajar a jornada completa ya no podrá implicar ingresos por debajo de 1.200 euros mensuales.

Qué supone para los trabajadores

El cambio implica que, una vez aprobado, ningún contrato a jornada completa podrá estar por debajo de esa cifra, con independencia del convenio colectivo o del sector. Esto no solo asegura un salario digno, sino que también reduce la precariedad histórica que muchos empleados de menor rango han sufrido durante años. Y es que, el aumento puede parecer pequeño, pero cada euro cuenta y esta medida se traduce en más estabilidad económica. Además, la subida será mayor al IPC, por lo que, a priori, se espera que crezca el poder adquisitivo.

El empleo en la hostelería ha descendido después del verano. Europa Press
El empleo en la hostelería ha descendido después del verano. Europa Press

Además, el hecho de que el incremento no esté sujeto a IRPF inicialmente significa que el dinero llega íntegro al trabajador. Es decir, no se trata solo de un ajuste teórico del salario mínimo, sino de un beneficio real y tangible que mejora la capacidad adquisitiva de quienes más lo necesitan. Esto también impacta positivamente en gastos cotidianos como alquiler, alimentación o transporte, que suelen consumir una gran parte del sueldo mínimo.

Por qué no se debe pasar por alto

Este aumento confirma una tendencia clara: el Gobierno busca que trabajar a jornada completa deje de ser sinónimo de bajos ingresos. Para los empleados, esto supone seguridad y previsibilidad, ya que a partir de ahora podrán planificar su economía con la certeza de que no cobrarán menos de 1.200 euros al mes. Es un cambio directo que afecta a millones de personas y que, en la práctica, mejora el salario neto de forma inmediata.

Así pues, si tu salario estaba en el mínimo, conviene estar atento a la aprobación de esta medida. Más de 1.200 euros al mes, sin IRPF, significa más dinero en tu bolsillo y la garantía de que tu jornada completa tendrá un valor real, por fin equiparando el esfuerzo al salario que recibes.