La Seguridad Social está financiando andadores y otros productos de apoyo para jubilados que los necesitan. Todo esto es gracias a una prestación regulada que sirve para facilitar la vida de los pensionistas t evitar que tengan que gastar en bastones, andadores o sillas de ruedas. Gracias a esto, miles de pensionistas pueden beneficiarse de este apoyo económico destinado a mejorar su movilidad y autonomía.

Esta medida se enmarca dentro de las prestaciones ortoprotésicas, un catálogo oficial que incluye productos sanitarios esenciales para personas con movilidad reducida. Su objetivo es facilitar la vida diaria de los mayores y evitar situaciones de dependencia más graves, especialmente en una población cada vez más envejecida.

Qué productos cubre la Seguridad Social y cuánto paga

Dentro de este catálogo se incluyen andadores estándar, andadores con ruedas, muletas, bastones y sillas de ruedas básicas. La Seguridad Social no financia cualquier modelo del mercado, sino únicamente aquellos homologados y recogidos en su listado oficial. Esto significa que los modelos más sofisticados o de gama alta pueden quedar fuera de la cobertura completa ya que van más allá de lo esencial.

En cuanto a las cantidades, la ayuda varía según el producto. Para los andadores básicos, la financiación suele situarse entre 40 y 90 euros, mientras que los modelos con ruedas o asiento pueden alcanzar entre 100 y 200 euros. Si el jubilado adquiere un producto más caro, la Seguridad Social solo reembolsa el importe máximo fijado, y la diferencia corre a cargo del solicitante.

Requisitos y cómo se solicita la ayuda

Puede solicitar esta prestación cualquier persona que tenga pensión contributiva o no contributiva, presente problemas de movilidad y cuente con prescripción médica. No es obligatorio tener reconocido un grado de dependencia, un aspecto clave que amplía el número de posibles beneficiarios. Para tramitar la ayuda es necesario presentar la prescripción médica, la factura de compra, el DNI, la tarjeta sanitaria y el formulario de solicitud de prestaciones ortoprotésicas. La documentación se entrega en el centro de salud o en la unidad correspondiente de cada comunidad autónoma, ya que la gestión está descentralizada.

Una vez aprobada la solicitud, el sistema funciona mediante reintegro. Es decir, el pensionista paga primero el producto y, posteriormente, recibe el dinero en su cuenta bancaria. El plazo habitual oscila entre uno y tres meses, dependiendo de la comunidad. Así pues, aunque no se trate de un regalo directo ni automático, la financiación de andadores por parte de la Seguridad Social es una ayuda real y efectiva para muchos jubilados, que pueden mejorar su movilidad y calidad de vida con un respaldo económico concreto y regulado.