¿Qué puede pasar si miras el sol sin gafas en un eclipse solar?

El interés por el próximo eclipse solar ha despertado las ganas de miles de personas de mirar al cielo para contemplar este fenómeno astronómico. Sin embargo, los expertos insisten en una advertencia clara: observar el Sol sin una protección adecuada puede provocar lesiones oculares graves y, en algunos casos, irreversibles.

La principal consecuencia de mirar el sol sin gafas en un eclipse solar

Aunque durante un eclipse el Sol quede parcial o casi totalmente cubierto por la Luna, la radiación ultravioleta e infrarroja sigue llegando a los ojos. Esta falsa sensación de seguridad hace que muchas personas bajen la guardia y miren directamente el astro sin las gafas homologadas.

Eclipse solar (archivo) / Europa Press
Eclipse solar / Foto: Europa Press

La principal consecuencia es la denominada retinopatía solar, una lesión producida por la radiación que quema las células de la retina, la parte del ojo responsable de captar las imágenes. El problema es que la retina no tiene receptores del dolor, por lo que la persona no nota ninguna molestia mientras se está produciendo el daño.

Los síntomas pueden aparecer horas después de la exposición. Los afectados pueden empezar a ver una mancha oscura en el centro del campo visual, percibir las imágenes borrosas, tener dificultades para distinguir los colores o notar una pérdida de nitidez que dificulta leer o reconocer caras. En algunos casos, la visión se recupera parcialmente al cabo de unos meses, pero en otros las lesiones pueden ser permanentes.

Ni las gafas de sol ni los trucos caseros sirven

Los oftalmólogos recuerdan que las gafas de sol convencionales no protegen de la radiación solar durante un eclipse, aunque sean muy oscuras. Tampoco son seguros los cristales ahumados, los negativos fotográficos, los CD, las radiografías, los filtros improvisados o cualquier otro método casero. La única forma segura de observar un eclipse es utilizar gafas homologadas que cumplan la norma internacional ISO 12312-2, diseñadas específicamente para filtrar la radiación solar.

Además de las gafas certificadas, otra opción es recurrir a métodos de observación indirecta, como un proyector estenopeico, que permite ver la proyección del eclipse sin mirar el Sol directamente. También es imprescindible que telescopios, prismáticos o cámaras dispongan de filtros solares específicos colocados delante del objetivo. Mirar el Sol con estos aparatos sin la protección adecuada multiplica la intensidad de la luz. Sin embargo, puede causar lesiones oculares en cuestión de segundos.

Una precaución imprescindible antes del gran eclipse

Con la llegada del gran eclipse solar visible desde Catalunya, las autoridades sanitarias y las entidades astronómicas insisten en que la prevención es fundamental. Unos segundos mirando el Sol sin la protección adecuada pueden provocar consecuencias para toda la vida.

Por ello, los expertos recomiendan adquirir únicamente gafas homologadas, comprobar que se encuentran en buen estado antes de utilizarlas y seguir siempre las indicaciones de los organizadores en las observaciones públicas. Contemplar un eclipse es una experiencia única, pero solo si se hace con todas las garantías de seguridad.