La Luna y el Sol. El Sol y la Luna. Nuestros dos inseparables compañeros. Uno nos da la vida, el otro nos la quita. Las dos caras de la moneda universal unirán sus lazos en un majestuoso eclipse solar que convertirá el día en noche durante unos instantes y que hará que la mirada del mundo entero se dirija hacia los cielos, allá donde descansan las estrellas.
El eclipse se producirá alrededor de las 20:30 h del día 12 de agosto y será visible desde diferentes puntos del hemisferio norte, con especial protagonismo en Catalunya, donde millones de personas podrán contemplar cómo la Luna se casa con el Sol durante uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares e irrepetibles del siglo. Pero, para disfrutar de él, necesitaremos unas buenas gafas homologadas.
El eclipse solar del día 12 de agosto
Durante unos minutos, la naturaleza de nuestro querido e incomprendido cosmos desafiará cualquier explicación sencilla. La Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol hasta cubrirlo parcial o totalmente, dependiendo del lugar desde el que se observe. En Catalunya se podrá observar en su plena totalidad —prácticamente al 100 %— en les Terres de l'Ebre, el Camp de Tarragona y parte de Lleida. Este fenómeno ha fascinado a la humanidad desde tiempos remotos y ahora, siglos después, sigue despertando la misma mezcla de asombro, respeto y... por qué no, cierto romanticismo.

Sin embargo, esa belleza también esconde un riesgo. Mirar directamente al Sol durante un eclipse puede provocar lesiones irreversibles en la retina, incluso aunque la luz parezca menos intensa por la presencia de la Luna. La reducción del brillo engaña al ojo humano, que mantiene la pupila más dilatada y deja pasar una mayor cantidad de radiación solar muy dañina.
Cómo identificar unas gafas homologadas para ver un eclipse solar
No todas las gafas oscuras sirven para contemplar un eclipse. De hecho, las gafas de sol convencionales, por muy caras que sean, no ofrecen la protección necesaria frente a la radiación solar. Para observar el fenómeno con seguridad es imprescindible utilizar gafas homologadas específicamente diseñadas para este fin.
Estas deben incorporar la certificación internacional ISO 12312-2, la norma que garantiza que los filtros bloquean la radiación ultravioleta, infrarroja y la intensidad de la luz visible hasta niveles seguros para el ojo humano. Además, en Europa deben contar con el marcado CE, que certifica que cumplen los requisitos de seguridad exigidos para su comercialización.

Antes de utilizarlas conviene revisar que los filtros no presenten arañazos, perforaciones o cualquier tipo de deterioro. Si las gafas están dañadas, deben sustituirse inmediatamente. También se recomienda colocarlas antes de dirigir la vista hacia el Sol y retirarlas únicamente cuando se haya dejado de observar el eclipse.
Supermercados donde ya puedes comprar unas gafas homologadas en Catalunya
Con la llegada del eclipse, numerosos establecimientos han comenzado a ofrecer gafas homologadas entre sus productos de temporada. En Catalunya y en el resto de España ya es posible encontrarlas en cadenas como Lidl, ALDI, Carrefour, Alcampo, Eroski o El Corte Inglés, además de tiendas de fotografía, ópticas y comercios especializados en material científico.
Con la llegada del eclipse, varias cadenas de supermercados han incorporado a sus catálogos gafas homologadas para que los ciudadanos puedan contemplar el fenómeno con seguridad. Entre las opciones más económicas se encuentra ALDI, que vende sus gafas para observar el eclipse por 1,49 euros, con un descuento del 50% sobre su precio habitual. Aunque, por otra parte, hay otras opciones alternativas en plataformas como Amazon:
Por su parte, Eroski también ofrece gafas solares especiales para el eclipse por 1,50 euros la unidad, un modelo desechable que cuenta con certificación CE e ISO 12312-2 para garantizar una observación segura del Sol. Además, otras cadenas como Carrefour o Alcampo también han puesto a la venta diferentes modelos con precios que rondan los dos euros.
Su bajo precio permite que cualquier persona pueda hacerse con unas sin realizar un gran desembolso, aunque los expertos recuerdan que no hay que fijarse únicamente en el coste. La clave está en comprobar que incorporan las certificaciones necesarias y que proceden de establecimientos de confianza.
También es importante desconfiar de filtros improvisados, cristales ahumados, radiografías, CDs, películas fotográficas o cualquier otro método casero. Ninguno de ellos bloquea la radiación solar de forma segura y pueden generar una falsa sensación de protección que termine causando daños permanentes en la visión. Si no puedes permitirte comprar unas gafas homologadas o no tienes la oportunidad de hacerlo, te recomendamos mirar hacia el Sol muy brevemente, en intervalos de apenas unas milésimas de segundo, con los párpados prácticamente cerrados, tal y como lo harías normalmente cuando diriges tu mirada hacia el Sol.
Es uno de los recuerdos más bonitos de mi vida. Un eclipse dura apenas unos minutos, pero el recuerdo puede acompañarnos toda la vida. Especialmente si lo hacemos acompañados por nuestros seres más queridos. Todavía recuerdo aquella mañana de 1999. Mi abuela me llevó a la azotea del edificio, cogimos unas sillas de playa y esperamos hasta a que la Luna escondiese el Sol, como en un patio de juegos. Levantar la mirada hacia el cielo para contemplar cómo la Luna abraza al Sol es uno de esos instantes que nos recuerdan lo pequeños que somos frente al universo. Merece la pena vivirlo con calma, con respeto y, sobre todo, con la protección adecuada para que la magia permanezca únicamente donde debe: en el firmamento.
