Muchas personas mayores de 45 años que pierden su empleo desconocen que pueden acceder a una ayuda de 480 euros mensuales una vez agotado el paro. No se trata de una prestación automática ni universal, pero sí de un subsidio por desempleo previsto en la normativa laboral y gestionado por el SEPE, que actúa como red de protección para quienes se encuentran en una situación especialmente vulnerable en el mercado de trabajo.

Esta ayuda está pensada para personas que, tras haber cobrado la prestación contributiva por desempleo, siguen sin encontrar trabajo y cumplen una serie de requisitos económicos y administrativos. El importe equivale al 80% del IPREM, lo que en la práctica se traduce en 480 euros al mes, una cuantía fija que no depende del salario previo ni de las bases de cotización anteriores.

Qué es exactamente la ayuda de 480 euros para mayores de 45 años

El nombre oficial de esta prestación es subsidio por desempleo para mayores de 45 años sin cargas familiares. Su finalidad es garantizar unos ingresos mínimos a quienes han agotado el paro y no cuentan con personas a su cargo, una diferencia clave respecto a otros subsidios. No es una ayuda asistencial general, sino un derecho condicionado al historial laboral previo.

Exterior de una oficina de la Seguridad Social | Europa Press
Exterior de una oficina de la Seguridad Social | Europa Press

Para acceder a ella es imprescindible haber agotado la prestación contributiva, estar inscrito como demandante de empleo y mantener dicha inscripción durante todo el tiempo de cobro. Además, la persona solicitante no puede superar el límite de rentas individuales, fijado en el 75% del salario mínimo interprofesional, sin contar pagas extra.

Requisitos y duración del subsidio

La edad es otro elemento determinante. Solo pueden solicitar esta ayuda quienes tengan 45 años o más en el momento de agotar el paro, no basta con cumplirlos después. Además, no se permiten cargas familiares, ya que en ese caso existen otros subsidios específicos con una regulación diferente,dedicada a mejorar la caliad de vida familiar. La duración del subsidio depende directamente del tiempo cotizado antes de quedarse en paro. Si se han cotizado al menos seis meses, el derecho es a seis meses de ayuda. En cambio, si la cotización fue de doce meses o más, el subsidio puede alcanzar hasta dieciocho meses.

El beneficiario está obligado a buscar activamente empleo, aceptar ofertas adecuadas y participar en acciones formativas si así lo requiere el servicio público de empleo. El incumplimiento puede suponer la suspensión o pérdida de la ayuda. Así pues, aunque no todas las personas mayores de 45 años sin trabajo pueden acceder a esta prestación, quienes cumplan los requisitos deben saber que existe un derecho reconocido que puede proporcionar estabilidad económica mientras continúan buscando una nueva oportunidad laboral.