Muchos pensionistas desconocen que existen ayudas estatales y autonómicas que pueden aliviar de manera significativa el gasto en vivienda. Se trata de subvenciones específicamente pensadas para mayores de 65 años y para personas con pensión limitada, que permiten cubrir parte del alquiler mensual y reducir la carga económica de este colectivo. Sin embargo, estas ayudas no son automáticas ni universales: dependen de convocatorias regionales o locales, y es necesario solicitarlas para poder beneficiarse de ellas.
Además de las ayudas generales para mayores, algunas comunidades ofrecen subvenciones específicas para pensionistas, como complementos de pensión o ayudas directas vinculadas al alquiler. Un ejemplo es Madrid, donde los pensionistas no contributivos pueden recibir un complemento de hasta 525 euros al mes para sufragar el alquiler, siempre que cumplan los requisitos establecidos en la normativa. Estas prestaciones se suman a las ayudas al alquiler y, en algunos casos, pueden combinarse con otras subvenciones sociales o autonómicas.
Cómo funcionan las ayudas y cuánto se puede ahorrar
En muchas comunidades autónomas, las ayudas al alquiler para mayores pueden cubrir entre 20 % y 50 % del coste mensual, dependiendo de la situación económica del solicitante y de la renta de la vivienda. Para pensionistas en situación de vulnerabilidad, la cobertura tiende a ser mayor, llegando incluso a aproximadamente más de la mitad del alquiler. Esto convierte a estas prestaciones en un recurso clave para facilitar que las personas mayores puedan continuar viviendo en su domicilio sin dificultades.

El procedimiento para solicitarlas suele requerir acreditar la edad, los ingresos y el contrato de alquiler, así como cumplir con los límites de renta y los requisitos de cada convocatoria. La compatibilidad con otras ayudas, aunque habitual, depende de la normativa autonómica o local, por lo que es importante revisar las bases de cada programa antes de presentar la solicitud.
Por qué conviene informarse y solicitar la ayuda
Muchos pensionistas no conocen estas prestaciones y, por tanto, pierden la oportunidad de reducir de manera significativa sus gastos mensuales. Además, el hecho de que sean compatibles con otras ayudas puede permitir un ahorro aún mayor, combinando subvenciones al alquiler con complementos de pensión u otras prestaciones sociales. Consultar las convocatorias locales y estatales se convierte en un paso imprescindible para beneficiarse de estas oportunidades.
Así pues, si eres mayor de 65 años o pensionista, revisar las ayudas al alquiler que puedes solicitar puede marcar la diferencia entre seguir pagando el precio completo del alquiler o recuperar hasta la mitad de lo que pagas cada mes. No dejes pasar la oportunidad, porque informarse y presentar la solicitud a tiempo puede traducirse en un ahorro real y sostenido durante todo el año.