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Pedri ha encontrado su particular refugio de verano muy lejos del lujo de Ibiza, los grandes yates o las villas exclusivas de otros destinos habituales entre futbolistas. Cuando termina la temporada, el centrocampista del Barça regresa a Tegueste, en Tenerife, el municipio donde creció y donde todavía puede desconectar de la presión que acompaña a una de las grandes estrellas del fútbol español.

Situado en el noreste de Tenerife y rodeado por el territorio de San Cristóbal de La Laguna, Tegueste tiene menos de 12.000 habitantes y una personalidad muy marcada. No tiene salida al mar, pero está protegido por el macizo de Anaga y disfruta de un clima suave durante buena parte del año. Allí, Pedri vuelve a encontrarse con un entorno que conoce desde niño y donde su figura se entiende de una manera muy diferente.

Tegueste es el lugar donde Pedri puede desconectar

Antes de convertirse en una estrella, Pedri era simplemente el hijo de Fernando y Rosy. Su familia está estrechamente vinculada al municipio y el futbolista llegó a ayudar en el restaurante familiar, la Tasquita El Rayas. Volver a casa supone recuperar esa normalidad y alejarse durante unos días del ritmo que exige jugar en el Barça y con la selección española.

pedri ulleres

El paisaje también ayuda. Tegueste está rodeado de viñedos vinculados a la denominación Tacoronte-Acentejo y muy cerca de senderos y espacios naturales asociados al entorno de Anaga. Es una Canarias distinta a la de los grandes complejos turísticos: más rural, tranquila y ligada a tradiciones que continúan marcando la vida cotidiana.

Un municipio con tradiciones de mucho peso

Tegueste también mantiene una relación especial con la lucha canaria. El terrero local sigue siendo uno de los puntos de encuentro del municipio y esta disciplina tradicional forma parte de una identidad que se remonta a generaciones. A ello se suma un patrimonio cultural que alcanza su máxima expresión durante celebraciones como la Romería de San Marcos.

Para Pedri, todo ese entorno representa algo que difícilmente puede encontrar en un destino de lujo. Allí puede recuperar sus raíces, reencontrarse con familiares y amigos y volver durante unos días al lugar donde empezó todo. Mientras otros futbolistas buscan privacidad en islas asociadas al turismo exclusivo, él sigue escogiendo un municipio pequeño de Tenerife. Tegueste no necesita grandes hoteles ni playas privadas para convertirse en su refugio: le basta con ofrecerle algo mucho más difícil de encontrar cuando eres una estrella, la sensación de volver a casa.