Las altas temperaturas ya afectan a buena parte de Europa y los expertos sanitarios alertan de los riesgos que pueden comportar las olas de calor, especialmente para los colectivos más vulnerables. Ante este escenario, la OMS ha publicado una serie de recomendaciones para prevenir golpes de calor, deshidrataciones y otros problemas de salud asociados al calor extremo. Así que ante la ola de calor: estas son las recomendaciones de la OMS para hacer frente a las altas temperaturas.
Los mejores consejos de la OMS para hacer frente a la ola de calor
El organismo insiste en que la mejor manera de protegerse es mantenerse fresco y bien hidratado durante todo el día. La OMS recomienda que para hacer frente a las altas temperaturas se evite salir a la calle durante las horas de máximo calor y limitar la actividad física intensa. Si es imprescindible hacer esfuerzos físicos, es preferible hacerlos durante las primeras horas de la mañana, entre las cuatro y las siete.
La OMS también recuerda que la temperatura oficial se mide a la sombra y que, expuestos directamente al sol, los valores pueden aumentar entre diez y 15 grados más. Por eso se recomienda permanecer en espacios sombreados, utilizar gorras o sombreros de ala ancha y llevar gafas de sol cuando se sale al exterior.
Otra de las principales recomendaciones es mantener la vivienda tan fresca como sea posible. Durante el día, se recomienda bajar persianas y cerrar ventanas para impedir la entrada del sol. Mientras que por la noche es aconsejable abrirlas para aprovechar el aire fresco nocturno. Los expertos indican que la temperatura ideal dentro de casa debería situarse por debajo de los 32 grados durante el día y de los 24 grados por la noche. Sobre todo en viviendas con niños, personas mayores o enfermos crónicos.
Los remedios para el calor en casa
La OMS también advierte sobre el uso de los ventiladores. Aunque pueden proporcionar alivio, cuando la temperatura supera los 35 o 40 grados pueden dejar de ser efectivos e incluso contribuir a calentar el cuerpo. En caso de disponer de aire acondicionado, se recomienda configurarlo a unos 27 grados y combinarlo con ventiladores para mejorar la sensación térmica sin disparar el consumo energético.
En cuanto a la hidratación, los especialistas aconsejan beber agua de manera frecuente, incluso sin tener sed, con una ingesta aproximada de un vaso cada hora y entre dos y tres litros diarios. También se recomienda evitar el alcohol y el exceso de cafeína, ya que pueden favorecer la deshidratación.
Los más vulnerables, bien atentos
Los niños y las personas mayores son algunos de los grupos con más riesgo durante estos episodios. Las autoridades insisten en que no se debe dejar nunca a niños ni animales dentro de vehículos estacionados, ni siquiera durante pocos minutos. La razón es que la temperatura interior puede aumentar rápidamente hasta niveles mortales.
Los expertos también alertan de los síntomas de una posible insolación: mareos, debilidad, náuseas, confusión, ausencia de sudor o pérdida de conocimiento. En estos casos, hay que avisar inmediatamente a los servicios de emergencia, trasladar a la persona afectada a un espacio fresco y aplicar compresas frías mientras llega la asistencia médica.
La OMS recuerda finalmente la importancia de mantener contacto frecuente con personas vulnerables que viven solas. Serían un ejemplo los mayores de 65 años o personas con problemas cardíacos, pulmonares o renales, para asegurarse de que se encuentran bien durante los episodios de calor extremo.
