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Miguel Juste, experto en finanzas, ha puesto una cifra concreta sobre la mesa para explicar el poder del ahorro a largo plazo. Su planteamiento parte de invertir 200 euros cada mes desde los 30 años y mantener esa disciplina hasta la jubilación. Con una rentabilidad media anual del 8%, el capital acumulado podría superar los 500.000 euros.

La clave no está en ahorrar una cantidad enorme, sino en dejar trabajar al tiempo. Si una persona aporta 200 euros mensuales durante 37 años, habrá puesto de su bolsillo 88.800 euros. El resto del patrimonio vendría del crecimiento de la inversión y, sobre todo, de reinvertir las ganancias obtenidas año tras año mediante el interés compuesto.

El interés compuesto cambia completamente las cifras

Con una rentabilidad constante del 8% anual y aportaciones mensuales, el resultado teórico al llegar a los 67 años ronda los 540.000 euros. Esto ocurre porque las ganancias de cada año comienzan a generar nuevas ganancias. Durante los primeros años el crecimiento parece lento, pero en las últimas décadas la diferencia se vuelve enorme porque trabaja sobre un capital cada vez mayor.

Por eso empezar a los 30 importa tanto. Si se empieza diez o veinte años más tarde, aunque se mantengan los mismos 200 euros mensuales, el resultado final cae de forma considerable. El tiempo permite que el interés compuesto haga una parte del trabajo que, de otra manera, tendría que cubrirse mediante aportaciones mensuales mucho mayores, sin necesidad de grandes aportaciones iniciales.

El 8% nunca está garantizado

La advertencia fundamental es que ninguna inversión asegura una rentabilidad del 8% anual durante 37 años. Los mercados atraviesan caídas, crisis y periodos largos de resultados pobres. Esa cifra debe entenderse como una hipótesis de rentabilidad media a largo plazo, no como una promesa. Además, las comisiones, los impuestos y la inflación reducen el valor real del patrimonio acumulado.

También importa dónde se invierte. Mantener el dinero en una cuenta corriente no produce ese efecto si la rentabilidad es mínima. Una estrategia diversificada, con costes bajos y horizonte largo, puede buscar crecimiento, pero siempre implica riesgo. El mensaje de Juste no consiste en asegurar que cualquiera tendrá medio millón, sino en mostrar cuánto puede cambiar una jubilación cuando el ahorro empieza pronto y se mantiene durante décadas. Doscientos euros parecen modestos cada mes; combinados con tiempo, disciplina y rentabilidad, pueden convertirse en una cantidad muy superior a todo lo aportado.