Miles de jubilados en España pueden beneficiarse de una ayuda que puede alcanzar los 12.000 euros, a pesar de que en realidad no es una subvención directa como tal. Y es que se trata de una deducción fiscal vinculada a obras de mejora en la vivienda, especialmente enfocadas a la accesibilidad.

El problema es que muchos ya han hecho estas reformas sin saber que podían recuperar parte del dinero en la Declaración de la Renta.

Una deducción potente para adaptar la vivienda de los mayores

Y es que la realidad muestra que esta medida permite desgravar hasta el 60% del coste de determinadas obras, con un límite de hasta 12.000 euros. Está pensada para reformas que mejoren la accesibilidad en la vivienda habitual. Por ejemplo, cambiar la bañera por un plato de ducha, instalar barras de apoyo o adaptar el baño a personas con movilidad reducida.

Jubilado. EP
Jubilado. EP

De este modo, si un jubilado ha invertido 20.000 euros en este tipo de mejoras, podría deducirse hasta 12.000 euros en el IRPF. Además, no es necesario ser dependiente, pero sí que la obra esté orientada a facilitar el uso de la vivienda.

Una deducción que afecta especialmente a los jubilados

La realidad es que esta deducción está diseñada, en gran parte, para personas mayores o con necesidades de accesibilidad. Muchos jubilados han tenido que adaptar su vivienda con el paso del tiempo, eliminando barreras arquitectónicas o mejorando la seguridad en el baño. Y es que aquí está la clave. No se trata de una reforma estética, sino funcional. Cambios como suelos antideslizantes, ampliación de espacios o adaptación del inodoro sí entran dentro de la deducción. Sin embargo, renovar azulejos o cambiar muebles por gusto no permite aplicar este beneficio fiscal.

Para poder aplicar esta deducción, es imprescindible cumplir ciertas condiciones. La obra debe haberse realizado en la vivienda habitual, contar con factura oficial y haberse pagado por medios electrónicos. Además, debe existir un certificado que justifique que la reforma está relacionada con la mejora de accesibilidad. La realidad es que muchas personas no la han solicitado por desconocimiento o por no haber guardado la documentación necesaria.

Así pues, el mensaje es claro. Revisar las reformas realizadas puede suponer recuperar miles de euros. Y en muchos casos, ese dinero sigue sin reclamarse simplemente por no conocer esta deducción.