Una marea de docentes, pero también alumnos y familias, ha teñido de verde este viernes las calles del centro de València en una jornada de manifestación que ha servido para cerrar la primera semana de huelga indefinida del profesorado no universitario de la enseñanza pública en el País Valencià. La delegación del Gobierno ha cifrado en más de 35.000 el número de personas que han llenado las calles, mientras que los sindicatos convocantes —STEPV, CSIF, CCOO y UGT, con el apoyo de ANPE— han descrito la jornada de “brutal, histórica y desbordante”, a pesar de que no han aportado cifras de participación.

Por su parte, la Conselleria de Educació que encabeza Carmen Ortí ha cifrado el seguimiento de la jornada de huelga en el 39,11% del profesorado en este quinto día de protesta indefinida. Mientras se producía la marcha por el centro de la ciudad, los sindicatos han recibido la convocatoria de la conselleria para el próximo lunes para continuar con las negociaciones y llegar a un acuerdo. Esperan que, entonces, Educació recoja sus reclamaciones para fortalecer el sistema público y mejorar las condiciones de trabajo de los docentes. 

Los sindicatos piden a Educació que “venga con todo”

El coordinador de Acción Sindical del STEPV, Marc Candela, se ha mostrado satisfecho por el apoyo que ha recibido la protesta, que ha considerado que es un “grito” hacia la Conselleria de Educació para que atienda sus reivindicaciones. “Que tomen nota y que el lunes vengan con una propuesta con todo” lo que están pidiendo los sindicatos, porque, en caso contrario, volverán a “colapsar” València, ha dicho sobre la reunión prevista entre el gobierno valenciano y los sindicatos.

“Hasta que no lo consigamos, no pararemos”, ha advertido Candela, que ha insistido en que no podían aceptar “de ninguna manera” el preacuerdo presentado por Educació, que este jueves no recogía sus reivindicaciones “ni al 50%” y tampoco incluía ninguna propuesta de subida de sueldo. “Esperamos que la Conselleria, a partir de la semana que viene, ponga las medidas detalladas en este acuerdo que tan necesario es para el sistema público valenciano. Creo que las condiciones laborales de los docentes, de los centros educativos y la calidad en la educación en el País Valencià se deben ver reflejadas en este acuerdo entre los sindicatos y la Conselleria por el bien del alumnado”, ha mantenido, por su parte, José Seco, desde el CSIF.

El resto de sindicatos convocantes de la manifestación se han pronunciado en el mismo sentido, y reclaman a la consellera Ortí que escuche el clamor que ha llenado las calles de la capital valenciana este viernes. Desde CCOO, Xelo Valls, secretaria general de Educación del sindicato en València, apunta que el sector reclama “dignidad” con esta protesta y que “estamos ahora sentando las bases para que la profesión, quien venga a ser maestro, profesora o profesor en el futuro, tenga unas mejores condiciones”. Por parte de la UGT, Maite Tarazona ha recalcado que las familias y la sociedad se han “involucrado” porque se ha llegado “a un punto que no tiene retorno”, con unas “condiciones deplorables”. 

Mascletà educativa en la plaza del Ayuntamiento

La multitudinaria marcha educativa ha salido de la plaza de toros de València hasta su llegada a la plaza del Ayuntamiento, después de recorrer las calles Xàtiva, Colom, Pau y Sant Vicent, y se ha salvado de la lluvia hasta casi prácticamente el final. Un simulacro de un entierro de la educación pública ha encabezado la comitiva, seguida por la cabecera de los sindicatos docentes y por una marea de docentes y alumnos de centros educativos públicos llegados desde todo el País Valencià. La cabecera de la manifestación ha recorrido el centro de València durante una hora hasta que, después de las 13:00 horas, ha entrado en la plaza del Ayuntamiento al grito de “¡consellera dimisión!”.

En la plaza, los manifestantes han llevado dos grandes ninots del president de la Generalitat valenciana, Juanfran Pérez Llorca, y de la consellera Ortí y han realizado una mascletà educativa con un ensordecedor ruido de cacerolas y silbatos, para dejar paso a actuaciones musicales de artistas —algunos de ellos docentes— como Auxili, El Diluvi, Malifeta, Pau Alabajos o Bèrnia.