Cada vez más jubilados están descubriendo que Hacienda les ha retenido más IRPF del que les correspondía, lo que abre la puerta a reclamaciones que pueden suponer la devolución de miles de euros. No se trata de casos aislados, sino de errores frecuentes en situaciones muy concretas que afectan especialmente a personas que han pasado por procesos de incapacidad, prejubilación o despidos colectivos antes de acceder a la jubilación.
Uno de los perfiles más afectados es el de quienes transitaron de una pensión de incapacidad permanente a la jubilación. Durante la incapacidad, la retención de IRPF suele ser muy baja o incluso del 0 %, pero al producirse el cambio, la Administración no siempre recalcula correctamente el tipo aplicable. El resultado es que muchos pensionistas empiezan a pagar más impuestos de los debidos sin ser conscientes de ello.
Retenciones mal calculadas al pasar a jubilación
El error más habitual se produce cuando la Seguridad Social mantiene temporalmente la retención anterior o aplica una retención estándar sin tener en cuenta la situación personal y familiar real del pensionista. En otros casos, no se aplican correctamente los mínimos personales o determinadas deducciones, lo que eleva artificialmente el IRPF mensual. Este fallo provoca que, durante meses e incluso años, el jubilado pague de más cada mes. Ese exceso de retención no se pierde: puede reclamarse con carácter retroactivo, siempre que no hayan pasado más de cuatro años, que es el plazo general de prescripción tributaria.

En términos económicos, las cantidades varían según el caso, pero son significativas. En situaciones reales, las devoluciones oscilan entre 300 y 1.200 euros por año, lo que permite recuperar entre 1.000 y 4.000 euros si se revisan los últimos cuatro ejercicios fiscales.
Indemnizaciones de despido mal tratadas fiscalmente
Otro grupo especialmente afectado es el de los jubilados que accedieron a la jubilación tras una prejubilación, un ERE o un despido pactado. En estos procesos, muchas personas percibieron indemnizaciones, rentas mensuales de convenios especiales o complementos abonados por la empresa. En numerosos casos, Hacienda aplicó retenciones excesivas o no tuvo en cuenta correctamente beneficios fiscales clave, como la exención de hasta 180.000 euros en determinadas indemnizaciones por despido o la reducción del 30 % por rendimientos irregulares cuando procedía.
La consecuencia es que muchos jubilados tributaron más de lo debido sin saberlo. Revisar estas situaciones puede dar lugar a devoluciones de varios miles de euros, siempre que la reclamación se realice dentro del plazo legal. Así pues, una simple revisión fiscal puede convertirse en una oportunidad real de recuperar dinero que nunca debió salir del bolsillo del pensionista.