Los jubilados que viven en viviendas con calderas antiguas pueden acceder a una ayuda para renovar sus equipos y reducir el gasto energético. Esta subvención forma parte de los planes Renove de calderas y eficiencia energética que gestionan las comunidades autónomas. Aunque no es exclusiva para mayores, ellos son uno de los colectivos que más la solicitan, ya que suelen habitar inmuebles con instalaciones antiguas y menos eficientes. La cuantía puede llegar hasta 500 euros por la sustitución de la caldera, e incluso más en algunas regiones, siempre dependiendo del modelo y de la eficiencia del nuevo equipo.

El objetivo de esta ayuda es el de mejorar la eficiencia energética del hogar y aumentar la seguridad de los sistemas de calefacción. Sustituir una caldera vieja por otra de bajo consumo permite reducir el gasto en gas o electricidad y evita problemas relacionados con el uso prolongado de equipos obsoletos. Para muchos jubilados, este apoyo económico es clave para afrontar el coste de la renovación sin comprometer su presupuesto mensual, que, en muchos casos no es especialmente elevado.

Una ayuda que permite cambiar toda la caldera

El plan Renove abarca principalmente la instalación de calderas de gas de condensación y otros sistemas más eficientes que sustituyan equipos antiguos. La ayuda suele incluir tanto la retirada del equipo antiguo como la instalación del nuevo por un instalador autorizado. En la mayoría de comunidades autónomas, la subvención alcanza hasta 500 euros, aunque en algunos casos puede variar entre 300 y 700 euros según el tipo de caldera y la eficiencia energética del aparato. A veces, los instaladores aplican descuentos adicionales.

caldera gas

Pueden solicitarla los jubilados que sean propietarios de la vivienda, así como cualquier titular del suministro que cumpla los requisitos técnicos. No se exige una renta mínima, pero sí que la vivienda sea la habitual y que el equipo sustituido cumpla ciertas condiciones. Entre ellas que sea una caldera antigua no de condensación y nueva de alta eficiencia, instalada por un profesional autorizado.

Cómo solicitarla y por qué es importante

La ayuda se tramita directamente a través de la comunidad autónoma correspondiente, portales oficiales de energía o industria, o mediante empresas instaladoras adheridas al plan Renove. Estos programas suelen abrirse por periodos concretos y se agotan rápidamente, por lo que conviene informarse y presentar la solicitud cuanto antes.

Así pues, los jubilados pueden solicitar hasta 500 euros para cambiar su caldera dentro de los planes Renove. La ayuda cubre la sustitución de equipos antiguos por otros más eficientes, mejora la seguridad del hogar y reduce la factura energética. Cada comunidad establece los criterios y cuantías exactas, pero en general la subvención es un apoyo para quienes buscan renovar su calefacción.