Miles de pensionistas en España desconocen que su pensión puede incrementarse de forma significativa si han tenido hijos. No se trata de una ayuda nueva ni de una subvención puntual, sino de un complemento estable que se suma directamente a la prestación mensual. Su impacto económico pequeño, especialmente en pensiones ajustadas, donde cualquier suma de dinero tiene un efecto importante en la calidad de vida.

El mecanismo en cuestión es el Complemento para la Reducción de la Brecha de Género, una figura incorporada al sistema para corregir el perjuicio que históricamente han sufrido determinados progenitores en sus carreras de cotización. Aunque inicialmente se asoció de forma casi automática a las mujeres, la normativa actual permite su acceso en condiciones específicas también a los hombres.

Un plus que puede alcanzar los 147,60 euros al mes

La cuantía fijada para 2026 establece un incremento de 36,90 euros mensuales por cada hijo o hija, aplicado en 14 pagas. La norma permite computar hasta un máximo de cuatro descendientes, lo que eleva el complemento potencial hasta los 147,60 euros al mes. En términos anuales, el refuerzo económico acumulado resulta muy importanyes dentro de la estructura de ingresos de los pensionistas, que no suelen brillar por ser muy elevados.

Un jubilado residente en el extranjero. Foto Simon Hurry Unsplash

El diseño del complemento evita ambigüedades ya que no depende del importe de la pensión ni del nivel de renta, sino exclusivamente del cumplimiento de los requisitos legales. Se integra como un elemento consolidado de la prestación, no como una ayuda extraordinaria ni temporal.

Quién puede reclamar este incremento

El acceso al complemento exige condiciones concretas. Solo pueden solicitarlo quienes accedieron a una pensión contributiva, jubilación, incapacidad permanente o viudedad, a partir del 4 de febrero de 2021. Además, no debe haberse reconocido previamente el antiguo complemento de maternidad, ya extinguido en su formato original. La regla de asignación es que el complemento solo puede percibirlo uno de los dos progenitores. La lógica jurídica prioriza a quien haya sufrido un mayor impacto negativo en su carrera profesional como consecuencia del cuidado de los hijos, un criterio que la Seguridad Social evalúa caso por caso.

El desconocimiento de este derecho provoca que numerosos pensionistas dejen de percibir importes que legalmente les corresponden. A diferencia de otras prestaciones, este complemento no se concede de oficio en todos los supuestos, lo que obliga al interesado a iniciar la solicitud administrativa.

Así pues, el Complemento para la Reducción de la Brecha de Género se ha convertido en uno de los ajustes más relevantes dentro del sistema de pensiones reciente. Su efecto acumulativo puede alterar de forma sustancial la cuantía mensual, lo que explica el creciente interés que genera entre nuevos jubilados y beneficiarios de pensiones contributivas.