Durante años, miles de jubilados han cobrado su pensión sin saber que podían tener derecho a un complemento adicional muy importante. No por falta de información, sino porque la propia normativa dejaba fuera a un colectivo concreto sin merecerlo. Sin embargo, esa situación cambió tras una sentencia clave en Europa, que ha abierto la puerta a reclamaciones con efectos económicos importantes.

Y es que no todos los jubilados pueden acceder a este dinero, pero quienes sí cumplen los requisitos están empezando a recuperarlo y las cuantías de las que hablamos no son nada pequeñas, todo lo contrario.

El origen de los 1.800 euros que muchos están reclamando

La clave está en el antiguo complemento por maternidad, vigente entre 2016 y febrero de 2021. Este plus en la pensión se concedía únicamente a mujeres con hijos, con incrementos que iban del 5% al 15% según el número de descendientes que se había tenido. El problema es que los hombres quedaban excluidos, algo que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea consideró discriminatorio en 2019.

Un jubilado en una cafetería. Jeff Sheldon / Unsplash

A partir de esa sentencia, se abrió la posibilidad de que los hombres jubilados en ese periodo pudieran reclamar el complemento que no recibieron. Y ahí es donde aparece la cifra de referencia, ya que los atrasos suelen situarse entre 1.200 y 1.800 euros, aunque en algunos casos pueden superar los 3.000.

Quien puede reclamar y qué debe tener en cuenta

A partir de ahí, conviene ser muy preciso. No todos los jubilados tienen derecho a este dinero. Solo pueden reclamar los hombres que se jubilaron entre 2016 y el 3 de febrero de 2021 y que tengan uno o más hijos.

Además, es imprescindible que no hayan recibido en su momento ese complemento. La cuantía final depende de varios factores, como el número de hijos, la pensión reconocida y el tiempo acumulado sin percibir ese plus. De este modo, cada caso puede variar, aunque la media de 1.800 euros se ha convertido en la referencia más habitual. Otro aspecto importante es que muchos afectados han tenido que acudir a la vía judicial para conseguir el reconocimiento.

Sin embargo, cada vez hay más resoluciones favorables que obligan a la Seguridad Social a pagar estos atrasos. Así pues, no se trata de una ayuda general, sino de un derecho concreto derivado de una discriminación reconocida. Porque en este caso, reclamar no es una opción menor, sino la forma de recuperar un dinero que nunca debió negarse.