Trabajar en el extranjero a menudo se vende como una oportunidad de crecimiento profesional y económico, pero pocas veces se detalla con ejemplos reales. Álvaro Ordóñez, fisioterapeuta español que ejerce en Suiza, ofrece una perspectiva clara: “Gano más de 5.400 euros al mes y elijo mi jornada laboral”. Sus palabras reflejan una realidad laboral que muchos profesionales sanitarios consideran atractiva, especialmente si se compara con lo que ocurre en España.
Suiza es conocida por tener unos niveles salariales significativamente más altos que la mayoría de países de la Unión Europea. En el caso de profesionales sanitarios autónomos o contratados en centros privados, los ingresos pueden ser elevados, pero también hay normas estrictas de colegiación, exigencias formativas y un alto nivel de vida que acompaña esos ingresos.

Álvaro explica que en Suiza puede negociar sus horas, combinar trabajo en clínicas con sesiones privadas y organizar su agenda con mucha flexibilidad. Esta autonomía no solo le permite optimizar su tiempo, sino también equilibrar mejor su vida personal y profesional.
Para poner el ejemplo de Álvaro en contexto, es útil analizar cómo se estructuran los ingresos de un fisioterapeuta en España, tanto en la sanidad pública como en el sector privado o como autónomo.
Sanidad Pública
En España, los salarios base en hospitales o centros públicos están más estandarizados y dependen de las tablas salariales nacionales o autonómicas. Un fisioterapeuta en la sanidad pública suele ganar entre:
1.800 y 2.300 € al mes como salario base, dependiendo de la comunidad y años de experiencia.
A estos importes se suman complementos por turno de noche, antigüedad o bolsa de empleo, pero estas cuantías no suelen elevar el salario tanto como para igualar ingresos internacionales como los suizos.
La estabilidad y cobertura de la sanidad pública española son claras ventajas, pero la flexibilidad y los ingresos son limitados para quienes desean ampliar su carrera más allá de los marcos tarifarios establecidos.

Sector Privado o Autónomo
Muchos fisioterapeutas en España optan por trabajar en el sector privado o por cuenta propia. Aquí los ingresos dependen de la clientela, la reputación, las horas facturadas y la especialización. Con experiencia y una cartera sólida de pacientes, un profesional puede alcanzar:
3.000 € al mes o más, en algunos casos.
Pero hay que considerar gastos de autónomo, alquiler de consulta, seguros, material y fiscalidad, que reducen significativamente lo que termina en el bolsillo.
Conclusión: salarios, autonomía y calidad de vida
La experiencia de Álvaro Ordóñez pone de manifiesto una verdad compleja: no solo importa cuánto se gana, sino cómo se organiza la vida profesional. En Suiza, un fisioterapeuta puede disfrutar de altos ingresos y mayor control de su jornada, mientras que en España, aunque el acceso a la sanidad pública y la integración profesional son sólidos, las opciones económicas y de autonomía suelen ser más ajustadas.
Para muchos fisioterapeutas españoles, trabajar en el extranjero —como hizo Álvaro— representa una oportunidad para mejorar no solo sus ingresos, sino también su calidad de vida y su forma de entender la profesión sanitaria en un entorno con otras expectativas laborales y culturales.