Cada vez más abogados laboralistas están lanzando una advertencia que afecta a miles de trabajadores en España, ya que hay personas que ya podrían jubilarse y no lo saben. Los cambios recientes en el sistema de pensiones han modificado las reglas de acceso y cálculo, generando situaciones en las que muchos cumplen los requisitos sin ser conscientes. La consecuencia es que al final retrasan una decisión que ya podrían tomar.
La realidad es que el sistema se ha vuelto más complejo y flexible al mismo tiempo. Esto permite que determinados perfiles se beneficien de condiciones más favorables, pero también dificulta que el ciudadano medio tenga claro si cumple o no con los requisitos. Revisar la situación personal se ha convertido en algo imprescindible.
Cotizaciones que abren la puerta antes de lo previsto
Y es que uno de los cambios más relevantes tiene que ver con los años cotizados. En 2026, quienes han alcanzado 38 años y 3 meses de cotización pueden jubilarse a los 65 años, mientras que quienes no llegan a ese umbral deben esperar hasta los 66 años y 10 meses.
De este modo, muchas personas no son conscientes de que ya superan ese mínimo. Trayectorias laborales largas, múltiples empleos o cotizaciones antiguas que no se han revisado correctamente pueden hacer que alguien cumpla los requisitos sin saberlo. Incluso existen casos en los que se han recuperado cotizaciones mediante mecanismos como la integración de lagunas, lo que cambia por completo el escenario.
Un cálculo que puede mejorar la pensión
La realidad es que el nuevo sistema de cálculo también está generando sorpresas. Desde 2026, los trabajadores pueden elegir entre dos fórmulas: calcular la pensión con los últimos 25 años cotizados o con 29 años excluyendo los dos peores. Así pues, esta flexibilidad beneficia especialmente a quienes han tenido carreras laborales irregulares o con periodos de menor cotización. Poder eliminar los años menos favorables permite mejorar la base reguladora y, en muchos casos, alcanzar una pensión más alta de la que se esperaba.
En definitiva, estos cambios están provocando que muchas personas que pensaban que no podían jubilarse aún sí cumplan ya las condiciones. La clave está en revisar la vida laboral y entender cómo afectan las nuevas reglas. En un sistema cada vez más técnico, la información se convierte en el factor decisivo para no perder derechos que ya se han ganado.
