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Tal día como hoy del año 1936, hace 90 años, en Barcelona y a primera hora de la madrugada, tropas del ejército español acuarteladas en los cuarteles del Bruc y de Drassanes se desplegaban por las calles de la ciudad con el objetivo de ocupar los centros estratégicos de la ciudad (Govern, prensa, radiocomunicaciones, etc.). Según las fuentes documentales, las tropas del cuartel del Bruc estaban comandadas por el coronel Francisco Jiménez Arenas, que en las Ramblas se situó al frente de la formación disparando indiscriminadamente contra todo aquello (personas o animales) que se movía.

Anteriormente, y después de los Fets d’Octubre, que habían culminado con la detención y encarcelamiento del Govern de Catalunya, la intervención de la Generalitat y el cierre del Parlament, el Gobierno central de la República, presidido por el anticatalanista Lerroux (Partido Republicano Radical), había nombrado, interinamente, al coronel Jiménez Arenas gobernador general de Catalunya y president accidental de la Generalitat. Lo fue hasta el 5 de enero de 1935, cuando el Govern de Catalunya, recluido en el barco-prisión Uruguay desde el 7 de octubre de 1934, fue trasladado a la Prisión Modelo de Madrid.

El president Companys, que según algunas fuentes habría ido —personalmente— hasta las Ramblas para observar el despliegue de las tropas de Jiménez Arenas, reaccionó ordenando la salida de todas las fuerzas y cuerpos de seguridad de la ciudad. En poco tiempo, Mossos d'Esquadra, Guardia de Asalto y Guardia Civil (que se puso a las órdenes del president Companys) se desplegaron por las calles de la ciudad con el objetivo de neutralizar a los golpistas y salvaguardar la legitimidad republicana. Durante aquellos primeros momentos, se produjeron los primeros combates.

No obstante, aquellas primeras horas fueron de gran confusión. No estaban claras las adscripciones a nivel personal, y en la plaza de Catalunya —uno de los principales escenarios de los combates—, dos mossos d'esquadra de paisano se aproximaron a un oficial del ejército español —también de paisano— para protegerlo, porque se imaginaron que estaba amenazado por los rebeldes. Pero aquel militar español, después de comprobar quiénes eran, dijo "con que policías de la Generalidad, ¿eh?" y les disparó a quemarropa y sin posibilidad de defenderse, provocándoles la muerte.

También durante aquellas horas, se sumaron a la batalla de Barcelona (19 y 20 de julio de 1936) las milicias armadas de la CNT-FAI, del PSUC, del POUM, de la UGT, del CADCI y de Estat Català, que combatieron en diferentes puntos de la ciudad junto a las fuerzas leales a la Generalitat. A medida que avanzaba la jornada, los rebeldes se tuvieron que retirar y fueron acorralados en sus cuarteles. Milicianos anarquistas y la Guardia de Asalto pondrían asedio al cuartel de Sant Andreu, defendido por unos doscientos militares y paramilitares de ultraderecha, que acabaría cediendo al día siguiente a primera hora.