El mito contra su heredero: el Mundial consigue el milagro de unir las portadas de Madrid y Barcelona

Hay días en que Pedro Sánchez desaparece de las portadas. Son pocos. Y aún hay menos en que también lo hacen los jueces, la amnistía, los whatsapps, los audios, los fiscales y los escándalos políticos. Este domingo 19 de julio, la final del Mundial entre España y Argentina ha conseguido una hazaña casi tan complicada como levantar la Copa del Mundo: poner de acuerdo las portadas de Madrid y Barcelona. Durante un día, el país deja de discutir sobre tribunales para discutir si Lamine Yamal es lo suficientemente grande para destronar a Leo Messi. Dos iconos de La Masia, pasado y futuro del FC Barcelona, cara a cara, por si disputarse el cetro del fútbol mundial no fuera lo suficientemente relevante. Pero el destino, la providencia, la casualidad, la profecía o como quieran llamarlo, ha hecho realidad lo que Messi ha definido como "una locura". Hace diecinueve años, un adolescente Messi bañó a un bebé llamado Lamine Yamal para una sesión fotográfica benéfica. Hoy, la leyenda y el niño comparten una final del Mundial, como si aquel baño hubiera sido una especie de unción futbolística. Parece que aquel recipiente fuera la marmita de Panorámix: el genio argentino sumergió en ella, sin querer, al futbolista destinado a discutirle el trono. 

Madrid se pone la camiseta

En la capital, los diarios respiran fútbol por los cuatro costados. El ABC ni siquiera disimula. La portada es prácticamente un póster conmemorativo. Con la bandera española integrada en la cabecera y una fotografía de Iker Casillas levantando la Copa del Mundo de 2010, el diario apela directamente a la nostalgia con un contundente "Ganas de repetir".

El País también se viste de gala. "España frente al mito", proclama sobre una imagen de Oyarzabal, Rodri y Unai Simón sosteniendo una esfera terrestre. El mensaje es claro: el fútbol coral de Luis de la Fuente contra el último gran acto de Messi. ¿Política? Sí, pero en segundo término, con un cóctel entre tribunales y gobierno y una entrevista al presidente de JP Morgan.

En El Mundo, el protagonista es Pedro Porro. El lateral asegura que respeta a Argentina, pero no le tiene miedo. Eso sí, el diario no puede evitar volver rápidamente a su zona de confort: Emiliano García-Page carga contra el modelo de financiación autonómica, reaparece el caso Begoña Gómez y también hay espacio para una entrevista con el fiscal Nicola Gratteri, que lleva 37 años viviendo escoltado por su lucha contra la Ndrangheta, la mafia más grande del mundo.

Quien menos se deja contagiar por la fiebre mundialista es La Razón. La final está ahí, pero sin perder de vista la Moncloa. El titular principal asegura que Pedro Sánchez busca informes jurídicos para alargar la legislatura. El fútbol, después. 

Catalunya ve una final con acento de la Masia

Al otro lado del Ebro, la lectura es bastante diferente. Aquí el protagonista no es tanto España como el duelo entre dos generaciones surgidas del mismo lugar. La coincidencia es casi total, pero el relato cambia según el código postal. En Madrid se habla de España buscando la segunda estrella. En Barcelona, del reencuentro entre el mejor jugador de la historia del Barça y el chico que muchos ya señalan como su heredero. Para la prensa españolista, Messi es el gran obstáculo. En Catalunya, sigue siendo también un poco de casa. Y eso sí que no lo decide ningún marcador.

La Vanguardia firma probablemente la portada más elegante del día. Una fotografía de Leo Messi y Lamine Yamal conduciendo el balón con exactamente el mismo gesto acompaña el titular: "El niño y el mito disputan una final histórica". Más que una final, parece el traspaso oficial de poderes de La Masia. El ARA va todavía un paso más allá y directamente proclama que "La Masia gana el Mundial". Sea cual sea el resultado esta noche, argumenta implícitamente el diario, el gran vencedor ya está decidido.

El Periódico opta por una portada muy visual. La camiseta de la selección española luce un escudo muy especial: el mapa del mundo sustituye el emblema de la Federación. La idea es reforzar el mensaje de que la selección de Luis de la Fuente representa una España diversa. El resto de la portada vuelve rápidamente a los asuntos cotidianos: taxis ilegales en el aeropuerto, prevención de incendios y un misterioso "¿Por qué está contento Florentino Pérez". Por último, en El Punt Avui no les interesa nada esto de la selección española y limitan la presencia en la portada a un llamamiento de l'Esportiu, su diario deportivo, con un titular diferente al resto. "Expectación por todas partes por la final del mundial (21 h)".

'ABC' 19
'ABC' 
'El País' 19
'El País' 
'El Mundo' 19
'El Mundo' 
'La Razón' 19
'La Razón' 
'La Vanguardia' 10
'La Vanguardia' 
'ARA' 19
'ARA' 
'El Periódico' 19
'El Periódico' 
'El Punt Avui 19'
'El Punt Avui'