Tal día como hoy del año 1939, hace 87 años, y en el contexto de la guerra civil española (1936-1939) y de la ocupación franquista de Catalunya (1938-39), el estado francés, presidido por el conservador Albert Lebrun, y su gobierno, dirigido por el centrista Édouard Daladier, autorizaban a las tropas del general rebelde español García Valiño a transitar por la carretera departamental francesa D-68, que unía las poblaciones de Puigcerdà y de Llívia (Baixa Cerdanya) y que discurría sobre una parte de la comarca norcatalana de la Alta Cerdanya. El objetivo del ejército rebelde de García Valiño era la ocupación del enclave de Llívia, aislado dentro de territorio de administración francesa desde el Tratado de los Pirineos (1659/60).
El día antes (10 de febrero de 1939), las tropas rebeldes de Garcia Valiño habían ocupado Puigcerdà y habían cerrado los pasos fronterizos de la Cerdanya, impidiendo el éxodo del exilio republicano por aquella zona. No obstante, los pasos fronterizos del sector oriental del Pirineo catalán continuarían accesibles. El 5 de febrero de 1939, el president Companys y el lehendakari Aguirre —acompañados por sus respectivos gobiernos y protegidos por una compañía de Mossos d’Esquadra—, habían pasado a Francia, hacia el exilio, a través de un camino que unía La Vajol (Alt Empordà) y Les Illes (Vallespir). Hasta el 9 de febrero, se produciría un goteo de refugiados por La Jonquera (Alt Empordà), y hasta el 12 de febrero, por Molló (Ripollès)
Después de la derrota republicana en la batalla del Ebro (noviembre, 1938), el alto mando rebelde había priorizado la ocupación de Catalunya a la del País Valencià, Murcia, La Mancha o Andalucía occidental (los otros territorios republicanos que todavía no habían sido ocupados), porque su objetivo era cerrar la frontera y aislar la zona republicana del exterior (el País Vasco, Navarra y Aragón ya habían sido ocupados y sus pasos fronterizos, cerrados). De este modo, pretendían impedir totalmente la provisión de ayuda humanitaria para la población civil o la recepción de armamento para el ejército. Aun así, este aislamiento no se completaría hasta el 12 de febrero de 1939, con la ocupación de Molló (Ripollès), el último pueblo libre de Catalunya.
