Tal día como hoy del año 1868, hace 158 años, se libraba la batalla del puente de Alcolea (Andalucía, España), entre las tropas revolucionarias —comandadas por el general Serrano— y el ejército del reino de España —comandado por el general Pavía. La estrepitosa derrota del ejército gubernamental precipitaría los acontecimientos: al día siguiente, 30 de septiembre, la reina Isabel II abandonaría el trono y el territorio español y, con su familia (marido, hijos, madre, hermana, cuñado y sobrinos) se expatriaría a Francia. Con el derrocamiento del régimen borbónico culminaba la Revolución de 1868 —llamada "la Gloriosa"— que había dirigido el general Prim, y se inauguraba una nueva etapa política que sería conocida como el Sexenio Democrático: el primer intento serio —en la historia española— de crear y consolidar un régimen político democrático.
Serrano consiguió el preciado triunfo de Alcolea. Pero el verdadero líder de aquel movimiento fue el general Joan Prim i Prats (Reus, 1814-Madrid, 1870). Una vez culminado el movimiento, Prim propondría la instauración de una monarquía parlamentaria y del sufragio universal directo (hasta entonces era censitario y solo podían los hombres mayores de edad, alfabetizados y con patrimonio mínimo). De esta forma, Prim pretendía transportar el Estado español a la modernidad. Pero chocó contra varios frentes opositores: los republicanos y federalistas (articulados a través de las sociedades obreras y los cenáculos intelectuales), los borbónicos involucionistas e incluso con los carlistas. No obstante, conseguiría su propósito cuando las Cortes españolas nombraron a Amadeo de Saboya como rey constitucional de España (1870-1873).