Sería de una gran imprudencia por parte de las autoridades comportarse en el tema de la covid y la posible expansión de los contagios como si no hubiera habido un pasado. Es cierto que la situación actual no tiene nada que ver con la que se produjo en las primeras semanas de 2020 y se ha avanzado en todos los frentes: conocimiento de la enfermedad, vacunas con las que poder reaccionar a la pandemia y preparación sanitaria de la población para adquirir defensas inmunológicas. Se ha hecho mucho, pero también ha sido importante y muy doloroso el precio que se ha pagado en vidas humanas, y los problemas económicos que se han derivado y que muchas empresas no han superado, y que se han solapado con la reciente crisis energética.

Esta situación de partida tendría que evitar la alarma que ya se empieza a producir ante la ola de contagios en China y el fin de cero covid en aquel país, que no es otra cosa que una ola muy numerosa de 60 millones de turistas por todo el planeta, con las consecuencias que puede tener. Solo por esa situación de tensión que vamos a vivir es importante mantener la guardia alta y tener una razonable preocupación, ya que aún sigue habiendo muchos factores de la evolución del virus que son desconocidas.

Seamos prudentes y exijamos a nuestros gobernantes que lo sean. Si se tienen que imponer restricciones para pasajeros provenientes de China se tendrá que hacer, aunque tenga consecuencias no deseadas. Japón acaba de comunicar que el país asiático ha registrado este jueves su número récord de muertes por coronavirus, con un total de 420 víctimas. Los datos de Japón —con una población de 125 millones— convierten al país asiático en el segundo en número de muertos esta semana, solo por detrás de EE. UU. —332 millones de habitantes—, según los datos que facilita la OMS.

Vamos a ver cómo evolucionan las próximas semanas y, mientras tanto, es bueno recordar que las recomendaciones de los colegios de médicos y de las administraciones siguen siendo útiles. Porque es evidente que la tensión entre la ciudadanía para vacunarse con las dos primeras dosis ya no se produjo con la tercera, y mucho menos se está produciendo con la cuarta. Aunque no hay datos muy recientes, los porcentajes de vacunación por encima de 60 años en Catalunya con cuarta dosis supera muy ligeramente el 40%. Sin duda, el cansancio por la duración del coronavirus es un factor. Pero también, que las administraciones han bajado la guardia y se han recortado campañas que son imprescindibles para el recordatorio de la población.

Sea como sea, exigir una mayor tensión a todas las administraciones seguro que acabará ayudando al sector sanitario y hospitalario, el único que no ha bajado la guardia.