El 52% de los puestos de trabajo actuales en el Estado español corren el riesgo de ser automatizados, parcial o totalmente, en la próxima década. En todo el mundo, se calcula que uno de cada siete trabajadores perderá su trabajo actual en este proceso. Estas son las principales conclusiones de un estudio que ha publicado la empresa de recursos humanos Randstad este viernes, recogido por la ACN. La compañía añade que esta situación no tendría que comportar un aumento del desempleo, ya que el carácter cambiante de los puestos de trabajo ha sido una "característica permanente del progreso tecnológico en el pasado" y, en última instancia, conducirá a la aparición de tres nuevos tipos de trabajo: el empleo fronterizo, el empleo de última milla y el empleo de riqueza.

Los trabajos del futuro


El empleo fronterizo se refiere a los trabajos en los nuevos campos tecnológicos; el empleo de riqueza, a los puestos de trabajo creados gracias al aumento de la productividad; y el trabajo de última milla, a los empleos que todavía no se pueden automatizar. La empresa recuerda que el Foro Económico Mundial prevé que en el 2022 surgirán 133 millones de trabajos nuevos, fruto de una nueva división del trabajo entre personas, ordenadores y algoritmos.

Muchos de estos trabajos emergentes estarán mejor pagados y serán menos repetitivos que los que sustituyen, pero los profesionales necesitarán nuevas competencias para realizarlos. Más allá de las habilidades tecnológicas, se estima que en el 2030, algunas de las competencias más demandadas serán las "competencias blandas, como el pensamiento crítico, la creatividad y la inteligencia emocional."

Trabajar desde casa

 

Según Jacques van den Broek, consejero delegado mundial de Randstad, dentro de diez años "el trabajo será más flexible en cuanto a formato, alcance y contenido," un proceso que estará muy influido por el "cambio repentino que ha supuesto trabajar desde casa". Este escenario, además, puede resultar "la salvación del mundo rural" en aquellos países con grandes desequilibrios ante el mundo urbano, como es el caso de España.

Más allá del teletrabajo, el informe señala como otras formas de trabajo, igualmente caracterizadas por su flexibilidad, tienden a consolidarse. "Cada vez son más frecuentes los contratos temporales, a tiempo parcial y bajo demanda o el trabajo por agencia", indican. Añaden que el trabajo se ha vuelto "más variado y menos rígido", a causa de la combinación de las nuevas tecnologías con una mayor conectividad. Además, argumentan que la mayoría de los países con los ingresos más altos, entre el 5% y el 25% de todos los trabajadores tienen contratos temporales.

El estudio también señala la tendencia hacia la ocupación a través de plataformas digitales que, todo y que "todavía minoritaria, va en camino de la consolidación". De hecho, entre mayo de 2016 y el mismo mes del 2021, el número de ofertas de trabajo de estas empresas se ha duplicado en todo el mundo y actualmente supone la principal fuente de ingresos para en torno al 2% de los adultos en la UE. En estos modelos de empleo, los trabajadores son autónomos, y en muchos países hay debate por si estas empresas incumplen la normativa vigente.

 

Foto principal: un robot de Egipto es capaz de llevar a cabo pruebas PCR a pacientes / Europa Press

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