El empresariado catalán ha hablado y la historia de la Cambra de Comerç ha cambiado para siempre. El independentismo, con la candidatura Eines de País de la mano de la ANC ha arrasado en las elecciones de la Cambra de Barcelona. La Cambra "como estructura de Estado" que querían los independentistas sale adelante.

Han obtenido la mayoría absoluta con 31 sillas en el pleno ―32 si contamos la silla de Bon Preu, que iba por la candidatura independentista y también por la de Enric Crous― de las 40 escogidas democráticamente. "Es la mejor noticia que ha tenido Catalunya desde el 27 de octubre", decía Joan Canadell en una entrevista a Els matins de TV3.

De todos modos, estos son todavía los resultados provisionales. La Junta Electoral de las cámaras decidió retirar 955 votos de los 17.224 emitidos por "dudas" sobre la fiabilidad de estos, debido a que muchos provenían de la misma IP. Los resultados definitivos se sabrán el lunes por la tarde, después de que la Junta se reúna a las 16 horas para acabar de deliberar los resultados. Con todo, estos 955 votos "no harán cambiar demasiado las cosas". De todos modos, los otros candidatos tienen tres días para presentar recursos de alzada e impugnaciones ―de momento ya constan tres recursos de alzada presentados― por lo cual no hay nada definitivo.

¿Quién ocupará la presidencia?

Aunque la cara más visible de esta candidatura ha sido el fundador de Petrolis Independents y del Cercle Català de Negocis (CCN), Joan Canadell, éste se ha desmarcado varias veces de ser el relevo de Miquel Valls, ya que la candidatura Eines de País se presentó en la Cambra sin un presidenciable. "Ahora nos tenemos que reunir todos y decidir quién ocupará cada cargo, y si podemos, haremos la co-presidencia hombre-mujer".

Según fuentes de El Nacional, los nombres que suenan para presidir la Cambra de Comerç son el del gerente de la empresa de fabricación de piezas metálicas Recam Làser, Pere Barrios, y la fundadora y directora general de IsardSAT, Mònica Roca. Juntos propondrían una co-presidencia, en la que los dos primeros años gobernaría uno y los dos siguientes el otro.

¿Cómo será esta Cambra?

La candidatura independentista Eines de País no se ha escondido nunca de su intención de hacer de la Cambra "una estructura de Estado". Como ya adelantó El Nacional, una de las claves de esta candidatura es "consultar a todo el empresariado de la Cambra sobre si quieren que la Cambra sea un ente activo para hacer efectiva a la República". Además, "preguntaremos si están de acuerdo en hacer soberanía fiscal, y si sale que sí, eso nos da fuerza para hacer muchas cosas", explican. ¿Un ejemplo? "Si vuelve a haber un día clave como el 1-O, ya tenemos mucho ganado con estos recursos", aseguran.

La necesidad del ente cameral como fundamento para la independencia a la hora de proteger al empresariado es uno de los objetivos de la lista. La candidata Mònica Roca explicaba también hace unos días que "se tiene que hacer una Cambra al servicio de la República y tiene que estar preparada para la desconexión. Pensamos que puede tener un papel de paraguas para proteger nuestras empresas".

En este sentido, Roca ha explicado que "el empresariado catalán es independentista, pero entendemos que hay un cierto miedo a manifestarlo públicamente, y la Cambra puede ser quien proteja al empresario, recaudando impuestos, por ejemplo", en el sentido de la tan mencionada "fuga de sedes", que, según estos empresarios, la Cambra tendría que haber protegido.

Una lección aprendida

Eines de País decidió presentarse a las elecciones de las cámaras de comercio con un espíritu "de renovación" y "de hacer República", pero la crítica para "politizar la Cambra" ha sido el argumento de otros candidatos para desacreditarlos.

Después de saber los resultados provisionales, ayer todos los candidatos exceptuando Eines de País y las mujeres de 50a50 se marcharon de la Casa de la Llotja con la cabeza gacha. Por una parte, nadie esperaba esta victoria arrasadora del independentismo, ni tampoco que el financiero Carles Tusquets, quien horas antes había dicho que "estoy convencido de que ganaremos las 40 sillas", sólo se llevara tres sillas en el pleno, entre las cuales la del presidenciable.

La lista de Enric Crous y José María Torres consiguió 5 sillas, superando a Tusquets, pero con la sorpresa de que el presidenciable Crous no salió escogido en su epígrafe. Finalmente, Ramon Masià, que aspiraba a sacar algunas sillas por su "gran experiencia en la Cambra y alto grado de conocimiento" de la entidad, no consiguió ninguna.

Eines de País ha conseguido lo que se proponía con una estrategia diferente. La revolución en la Cambra es inapelable, no sólo por el giro de 180 grados que ha hecho el pleno cameral sino también porque es la primera vez que se ha utilizado el voto electrónico en unas elecciones catalanas. Los comicios en la Cambra han sido un banco de pruebas, un éxito para el independentismo y un precedente democrático que dará mucho que hablar.