A partir de ahora crear una empresa en España constará solo 1 euro. Este es el gran hit de la última ley aprobada por el Gobierno este martes en el Consejo de Ministros. Concretamente, el Gobierno ha aprobado la ley Crea y Crece, que además del euro, cantidad totalmente simbólica, también permitirá crear empresas de manera telemática y, por lo tanto, en la práctica, hará el trámite mucho más sencillo y rápido. La vicepresidenta primera del Ejecutivo, Nadia Calviño, ha explicado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que esta Ley surge para impulsar la creación de empresas y su crecimiento, rebajando el capital inicial necesario para registrar una compañía desde los 3.000 euros al euro testimonial.
Calviño también ha defendido que con este proyecto de ley se simplificarán los trámites administrativos que afrontan las compañías y se agilizan algunos procedimientos. De hecho, también se desarrollará al lado de comunidades autónomas y municipios "ordenanzas estandarizadas" para favorecer el desarrollo de la actividad comercial y se refuerza la posibilidad de acceder a financiación alternativa en la bancaria, como el "micromecenazgo", la inversión colectiva o el capital de riesgo. La vicepresidenta primera ha recalcado que, con esta norma, España "reduce los costes económicos" de crear una empresa y alinea el marco legislativo al de "los países más avanzados en este terreno".
Lucha contra la morosidad
Otro de los puntos clave de la nueva ley es que busca luchar contra la morosidad comercial. Por eso, este proyecto de ley contempla que las empresas que no cumplan los plazos de pago no podrán ser beneficiarias de subvenciones públicas. El momento de la aprobación de la ley, además, es clave, ya que empiezan a llegar las primeras partidas de los fondos europeos, que podría suponer que muchas empresas se queden fuera de estas inversiones, una reclamación que, entre otros había reclamado Pimec.
Además, también se creará un observatorio de la morosidad, que vigilará los plazos de pago, y se extiende la obligación de expedir factura electrónica en todas las operaciones entre autónomos, grandes y pequeñas empresas para garantizar su "trazabilidad".
Esta iniciativa se enmarca en el Componente 13 de impulso en la pyme, incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que el Gobierno envió a Bruselas, con el cual se pretende mejorar la demografía empresarial y el clima de negocios, facilitar la creación y el crecimiento de empresas, impulsar la emprendeduría innovadora y la digitalización, atraer talento y capital y reducir incentivos a crear empresas en otros países. A partir de ahora, el proyecto iniciará el camino de los trámites parlamentarios pertinentes.
