David Marín fue nombrado nuevo presidente de la Fundación FemCAT, la fundación de empresarios catalanistas, el pasado 19 de enero. Dos semanas más tarde, una vez asentando en su nuevo cargo, recibe a ElNacional.cat en el centro de la Via Laietana de Barcelona para explicarnos los objetivos de su mandato al frente de la FemCAT y aprovechamos para preguntarle sobre la actualidad política y empresarial catalana. Fondos Europeos, reforma laboral, salario mínimo e incluso los polémicos Juegos Olímpicos de invierno del 2030 en Catalunya y la ampliación del aeropuerto del Prat:

 

Lo nombraron presidente hace pocas semanas de la FemCAT. ¿Cómo encara el mandato? ¿Cuáles son los objetivos de la fundación estos próximos años?
Normalmente, los presidentes cuando arrancan su mandato lo que hacen es continuar el buen trabajo hecho en los últimos años y siempre incorporan algún tema específico. En este mandato lo que queremos es hacer una reflexión estratégica sobre cómo tiene que ser nuestro posicionamiento ante el mundo cambiante, no solo por la pandemia, sino por muchos otros condicionantes, sociológicos, políticos, climáticos... El mundo está cambiando enormemente y hay que poder reflexionar sobre cómo tenemos que encarar este nuevo mundo que aparece y desde una fundación como FemCAT que se dedica a trabajar por  el bien del país, hay que ver cómo tenemos que posicionarnos, cuáles son los objetivos que tenemos que atender y cómo los tenemos que plantear a la sociedad. Eso por una parte, por la otra también queremos incidir un poco más en la comunicación por parte de FemCAT, es decir, hacemos propuestas buenas desde un punto de vista empresarial y social, los proyectos y actividades que sacamos adelante son muy apreciados por la comunidad, pero hay que poder dar un impulso a la comunicación para que lleguen de forma más eficiente y eficaz al resto de la sociedad.

En tercer lugar, queremos continuar con el buen trabajo que hizo la presidenta Elena Massot en el último mandato, porque hay una serie de proyectos que a una fundación por sí sola le cuesta mucho sacar adelante, por lo tanto, lo que buscaremos es encontrar complicidades con otras entidades para sacar adelante aquellos temas de país que sean comunes en los diferentes actores sociales que participen.

¿Algún ejemplo de estas complicidades?
Por ejemplo, ahora no hace mucho, a final del mandato de Elena se puso en marcha la iniciativa por los idiomas, para poner sobre la mesa el debate sobre las lenguas extranjeras. En Catalunya hay una falta de competencia lingüística, sobre todo del inglés, que es la principal lengua de comunicación global. Es un proyecto que lideramos y hemos buscado apoyos con otros actores sociales, como las patronales, Pimec, la Cecot, los sindicatos, las Cámaras de comercio... con el fin de sacar este proyecto adelante.

David Marin FemCat - Sergi Alcazar

Foto: Sergi Alcàzar

Lo que falta por ver es si los efectos de la reforma laboral serán tan beneficiosos como se pretende

Estas primeras semanas de mandato han sido movidas en el ámbito político. Se ha aprobado la reforma laboral, ¿cómo crees que afectará al empresariado catalán?
Una reforma laboral afecta, seguro. Lo que falta por ver es si los efectos de la reforma laboral serán tan beneficiosos como se pretende. El tejido empresarial catalán es un tejido muy particular, es muy de pequeña y mediana empresa, es muy diferente del tejido empresarial que hay en el resto de España y eso requiere que las políticas laborales sean muy específicas. Por ejemplo, en esta reforma laboral echamos de menos, así para resumir, o para hacer una pregunta, una pequeña empresa catalana esta reforma laboral, será animada a contratar a más personal, vista la flexibilidad que hay ahora mismo en el mundo económico. En fin, es complicado crecer y atender al cliente, es muy flexible en sus demandas y, por lo tanto, las empresas tenemos que ser muy flexibles a la hora de atender a nuestros clientes. No sé si será un elemento que ayude a crear nuevos puestos de trabajo de cara a las pymes, que son el grosor del tejido empresarial catalán. Por otra parte, tampoco tenemos claro que resuelva el grave problema de paro estructural que tenemos en Catalunya y España. Es decir, una reforma laboral en un país donde hay un paro, sobre todo en los jóvenes, muy importante y que las empresas a la hora de buscar personal para trabajar no lo encontramos, no me da la impresión —y esto para nosotros es una clave de lo que tendría que ser, digamos, una política laboral de creación de empleo —, que esta reforma esté encarada a eso, ni a la retención de talento tampoco. En fin, es difícil juzgar en este momento cuál será el impacto real, pero nos parece que no será demasiado conveniente para las empresas catalanas.

Esta semana se ha aprobado un nuevo aumento del salario mínimo. Finalmente, la CEOE no ha formado parte del acuerdo final y sindicatos y Gobierno han acordado subirlo hasta los 1.000 euros en el mes. ¿Es necesario para la sociedad este aumento?
Mira, lo que es necesario para la sociedad es que cuando la gente trabaja, después de estar 8 o 9 horas en el trabajo, a final del mes no esté en riesgo de pobreza. Y desgraciadamente, en este país y en la sociedad europea en general lo que empieza a pasar es que empieza a haber millones de trabajadores pobres. Se pasan el día trabajando y a final de mes difícilmente pueden alejarse del umbral de la pobreza, son datos que aparecen constantemente. ¿Eso se resuelve con el salario mínimo? No lo sé. Como en FemCAT no lo hemos estudiado, no te lo puedo responder, pero lo que sí es cierto es que se tiene que procurar que los trabajadores del país después de trabajar toda la jornada laboral durante todo un mes, al final del mes puedan vivir dignamente, que ya hay mucho agente que lo hace, pero en definitiva, hay una bolsa importante de trabajadores pobres. ¿Eso lo resolverá el salario mínimo? No te lo sabría decir, pero alguna cosa se tendrá que hacer.

¿Las circunstancias políticas actuales, las discusiones permanentes entre los partidos del Govern, en definitiva la bronca permanente, afectan al tejido empresarial o es ajeno a todo el ruido que eso genera?
Hombre, ciertamente la estabilidad política ayuda a la creación de riqueza. Estabilidad en la que las empresas se atrevan a dar el paso, se atrevan a invertir, en definitiva que se atrevan a muchas cosas. Cuando no hay estabilidad es más difícil. Afortunadamente, y se tiene que dar gracias al Govern en este sentido, hacía muchos años que no se empezaba una legislatura con unos presupuestos. Tenemos unos presupuestos, son los que son, y seguramente habrá tantas opiniones sobre los ellos como personas hay en el país, pero en definitiva los tenemos y ahora lo que hace falta es que se saquen adelante para tener una buena sanidad, una buena educación, pero también el hecho de que las empresas tengan, digamos, aquellas ayudas y palancas para poder seguir desarrollando y trabajando.

El modelo que se ha utilizado en España para la gestión de estos fondos está muy centralizado en Madrid

Más allá de eso, la inestabilidad política que existe desgraciadamente ya empieza a formar parte de la vida y el mundo empresarial tiene que intentar abstraerse de este ruido y tratar de hacer y sacar adelante los proyectos y la economía. Ciertamente, un escenario más plácido sería mucho más conveniente, es lo que hay.

Ahora hablabas de ayudas, un gran paquete que llegará, o que en teoría tiene que llegar, son los fondos europeos NextGenerationEU. ¿Cómo ayudarán a las empresas, sobre todo a las pymes? ¿Llegará el dinero que dicen que llegará a tocar estas pymes más allá del kit digital? Cuándo llegue, porque no lo tenemos claro...
Aquí se tiene que diferenciar. Los NextGenerationEU son por definición fondos para destinar a proyectos tractores para la economía del futuro, es lógico que una parte importante de los fondos vayan a grandes proyectos tractores que lideran las grandes compañías. Obviamente, las grandes compañías, afortunadamente, no lo pueden hacer solas y se tienen que nutrir de muchas pequeñas pymes para acabar sacando adelante estos proyectos. Por lo tanto, indirectamente, acabarán llegando a las pymes, lo que sí que es cierto es que no se prevé que lleguen pronto, porque los proyectos van lento, se tienen que desarrollar, se tienen que ejecutar y entonces ya entrarán las pymes a colaborar en estos proyectos.

Eso, por un lado, por el otro lo que sí es cierto es que el modelo que se ha utilizado en España para la gestión de estos fondos está muy centralizado en Madrid, y las dinámicas de Madrid, por la misma idiosincrasia del tejido productivo y empresarial, son muy diferentes a las catalanas. A nosotros nos parece que se está perdiendo la oportunidad cuando estos fondos que pueden ir dirigidos a pequeñas y medianas empresas no son traspasados al Govern de la Generalitat. En este caso porque, en definitiva, es el que más entiende la problemática e idiosincrasia del tejido catalán y es el que lo conoce mejor y el que puede gestionar mejor estos fondos para que lleguen lo máximo y lo más rápido posible, que es uno de los principales problemas ahora mismo. Si te das cuenta, en algunos países europeos, van mucho más avanzados que nosotros con la consecución de los fondos y con la generación de los proyectos, y aquí, en España, parece que iremos un poco retrasados. Además, hay una dinámica de exposición de las convocatorias que muchas veces hace difícil que las pymes tengan la capacidad de responder, dentro del plazo y en la forma apropiada, a estas convocatorias que se hacen. Las grandes compañías no tienen demasiados problemas, las pymes, en cambio, tienen más problemas si las cosas se hacen con mucha celeridad y se piden con mucha urgencia, a una parte del tejido le puede costar llegar a las convocatorias.

David Marin FemCat - Sergi Alcazar

Foto: Sergi Alcàzar

Parece que España no haya empezado, desde fuera existe la sensación de que se han anunciado muchos PERTE y muchas convocatorias, pero que al final, a mover dinero todavía no hemos empezado...
El grueso del dinero todavía no ha llegado. No el grueso, el comienzo del grueso del dinero todavía no ha llegado. Y hay muchos, hay miles de millones de euros. 70.000, por un lado, y 67.000 del otro. Uno son subvenciones y los otros préstamos, que están allí y a disposición. Es cuestión de sacar adelante los proyectos, de llevarlos a Europa, que los aprueben y ponerlos en marcha. De hecho, no nos tiene que extrañar, Catalunya —y España—, es un país en el cual sacar un proyecto adelante cuesta mucho. Es decir, obtener las autorizaciones, los permisos, para sacar adelante una planta, una fábrica, la ampliación de una actividad, es muy complejo, los plazos de respuesta de la administración ante la generación de nuevas actividades, nuevos proyectos, es muy lenta, veremos cómo se conjuga eso, la velocidad para que estos fondos lleguen y se ejecuten, porque recuerda que, de hecho, hay plazos. Primero se tiene que presentar el proyecto, el proyecto se tiene que hacer, y se va recibiendo la financiación a medida que el proyecto se va ejecutando y también tiene un plazo, veremos si somos capaces de tirar eso con tiempo para que los fondos lleguen.

Hay una parte de los fondos que son exclusivamente para recuperarnos de la pandemia. ¿Cómo está viviendo el empresariado catalán lo que parece ser, toquemos madera, el fin de las restricciones covid, en definitiva el fin de estos dos años de parálisis?
Hombre, con mucha esperanza y mucha ilusión. Tenemos que tener en cuenta que, de hecho, hay una parte de la industria y del tejido empresarial que, siempre desde el punto de vista empresarial, no ha sufrido mucho o nada, pero también hay quien ha sufrido mucho, hay sectores, imagínate: vienen y dicen que mañana tienes que cerrar la empresa y ya te diremos cuándo la puedes abrir. Y claro tú has hecho unas inversiones, tienes unos trabajadores, tiene unos compromisos y, escúcheme, el Estado tiene que compensar estas empresas. Que ya se está haciendo, con más o menos criterio, y más o menos acierto. Seguramente, eso sí, no se podrá ayudar a todas las empresas con relación a lo que han sufrido, y ahora lo que haría falta es crear aquellos estímulos porque si realmente, y afortunadamente, salimos ya del pozo de la pandemia y podemos ya funcionar, —aunque nada será igual que antes, pero bien, los expertos dicen que los próximos años iremos teniendo algunos problemas y tendremos interferencias del virus—, pero hombre, lo que se trata es de que los sectores más castigados tengan el apoyo y las ayudas necesarias para poder salir adelante. Lo que tenemos que procurar es que aquellas empresas que lo han pasado mal, que funcionaban y eran solventes, que estaban bien gestionadas, pero que estaban en el sector que han hecho cerrar o estaban en los sectores que trabajan para empresas que han tenido que cerrar y que tenían un proyecto sólido, no se vean obligadas a cerrar, eso sería una pérdida irreparable y el Govern tiene que ser consciente de eso y tiene que tomar las medidas adecuadas para ayudarlas y estimular la economía para que puedan recuperar la actividad.

A veces parece, un poco, que se busque todo lo contrario. Todo el tema del ocio nocturno, parece que se busque frenar el sector y el empresariado empezar a estar un poco harto...
Evidentemente, aquí lo que ha pasado es que, por una parte, hay un visión médica y por el otro una visión económica. No ha debido ser fácil, ¡ya te regalo tener que tomar según qué decisiones y en según qué momentos! Y todas estas decisiones que se han tomado han estado muy discutidas y son muy discutibles, tanto por un lado como por el otra. Al final es difícil entender qué es lo que hubiera sido mejor hacer. Lo que es obvio es que, por ejemplo, antes de cerrar el sector de la manera en que se hizo la última vez, tienes que avisar, lo que no se puede hacer es, de un día por el otro, abrir el grifo a reabrir la actividad y cuando la cosa se complica, tomar la decisión de cerrar prácticamente sin margen. A la gente la cogió con las neveras llenas y con el personal recién contratado para sacar adelante la temporada. Esta decisión se habría podido tomar de otra manera, sin que afectara tanto a estos sectores del ocio.

Las empresas no se marcharon. Cambiaron su domicilio social, fiscal y en algunos casos solo el postal

Hay un hecho de que a mí particularmente me ha sorprendido mucho, y es que a pesar de la parálisis por la pandemia, Catalunya ha vuelto a marcar un nuevo récord en exportaciones. ¿Cómo se explica eso? ¿Son las empresas catalanas las que van a buscar a los clientes a fuera o nos han venido a buscar?
Creo que, básicamente, es consecuencia que tenemos, si me permites la expresión, ¡un país cojonudo y unas empresas muy enchufadas! El tejido productivo catalán, los empresarios, las empresarias, trabajan muy intensamente para sacar adelante sus empresas, pandemias y problemas aparte. Pero en definitiva, tratamos de solucionarlo y salir adelante. Catalunya, digamos, en este sentido, está muy bien posicionada, no solo en España, sino en todo el mundo. El tejido industrial y empresarial catalán es muy fuerte y muy potente y gracias a eso las empresas no han detenido su actividad y hemos hecho lo imposible para poder seguir dando el servicio que dábamos antes de la pandemia, que ha sido muy complicado. Seguramente algunos sectores han tratado de encontrar clientes donde no los tenían. En fin, cada sector y cada empresa ha hecho el camino que le ha parecido para mantenerse en máximo nivel. Afortunadamente para el país, tenemos este potencial de empresas que tratamos de no pararnos ni bajar la persiana cuando hay dificultades.

David Marin FemCat - Sergi Alcazar

Foto: Sergi Alcàzar

Con respecto a la fuga de empresas del 2017, ¿el efecto ha sido tan devastador? ¿Han vuelto algunas empresas?
No le sabría decir, pero las empresas no se marcharon. Cambiaron su domicilio social, fiscal y en algunos casos solo el postal. Las fábricas se quedaron aquí, las industrias se quedaron aquí y los motivos por los cuales se marcharon son muy diversos. ¿Sería bueno que volvieran? Seguramente. Pero aquí, desde entonces hasta ahora lo que sí que ha continuado pasado es que la generación de nuevas empresas de matriz catalana ha seguido aumentando, las inversiones extranjeras en Catalunya han seguido incrementándose, por lo tanto, desde nuestro punto de vista, el efecto de aquel cambio de domicilio social de algunas compañías en el tejido industrial y productivo real no se ha notado. Veremos si al final algunas vuelven o no, pero son decisiones en clave política que estrictamente económica, todo el mundo hará un poco lo que le parezca que tiene que hacer.

Esta semana hemos sabido que Catalunya ha vuelto a batir un récord en la generación de startups, ¿qué ventajas le da eso al tejido empresarial? ¿El hecho de tener tanta gente pensante nuevas maneras de hacer, ayuda al tejido empresarial más maduro a seguir esforzándose para seguir evolucionando?

Sin ningún tipo de duda. Las dos cosas son consecuencia de otro elemento, y es que Catalunya, per se, es un país innovador, que tiene un tejido de universidades, de centros de investigación muy bien estructurado y desarrollado. Naturalmente, podría ser mucho mejor, pero está bien. Tenemos un espíritu emprendedor que nos ha caracterizado por siglos y, escucha, tenemos ganas de trabajar. Entonces, cuando sumas estas cosas y hay oportunidades te salen las startups porque hay mucha gente que se espabila y que quiere hacer cosas y ve la oportunidad y quiere sacar adelante su proyecto empresarial, su proyecto ilusionante y lo sacan adelante.

Al fin y al cabo, seguramente, ayuda al resto del tejido empresarial. Hay una industria tradicional y ahora nace una industria y economía 4.0, pero no son, absoluto, excluyentes, las dos economías se unen perfectamente porque son las startups las que hacen que las industrias tiren más adelante en según qué procesos y es la misma industria la que muchas veces genera la necesidad de que estas startups se produzcan porque es la industria la que crea necesidades nuevas dentro de sus procesos. Difícilmente se pueden generar startups en un lugar donde no hay industria y donde no hay un sistema educativo y de investigación adecuado. Todo va muy ligado.

En Barcelona 1992, fuimos capaces de hacer unos JJOO extraordinarios, fueron un nuevo paradigma, cambiaron la ciudad

¿Se tienen que hacer los Juegos Olímpicos en Catalunya en el 2030?
Son una competición deportiva, por lo tanto, lo que se tiene que tener es una buena infraestructura para que la competición deportiva sea lucida y de éxito, de aquí la importancia de las infraestructuras. Pero yo siempre digo lo mismo, en Barcelona 1992, fuimos capaces de hacer unos JJOO extraordinarios, fueron un nuevo paradigma, cambiaron la ciudad, se cambió el concepto de hacer unos JJOO con el tema de la participación ciudadana... y se hizo una transformación realmente interesante de Barcelona. ¡Estoy seguro de que Catalunya y la gente del Alt Pirineu es capaz de organizar unos JJOO fantásticos, sostenibles, que aquellas infraestructuras que se hagan sean útiles no solo para los JJOO sino también para el futuro, sin trinchar el territorio y hacerlo bien! Cuando te dan la oportunidad de ser olímpica, hay que recordar que el primer telesquí que se instaló en España fue en la Molina, es decir, ¿quiere la Molina ser sede de unos JJOO y poner el Pirineu y el Alt Pirineu en el centro del mundo y hacerlo bien? ¡Ostras, intentémoslo! Lo que no nos acaba de encajar es este "no" de entrada, porque si se puede hacer bien puede ser magnífico, si se tiene que hacer mal, ya te digo yo que no, yo tampoco quiero que se hagan unos JJOO y que aquello sea una trinchada para que durante 15 días en la televisión quedamos bien... No. Pero yo creo que tenemos la capacidad de hacerlos y de hacerlos bien, por lo tanto yo lo probaría, presentaría un buen proyecto e iría al COI a ver si me lo aprueba y si nos lo aprueba lo hacemos.

Creo que el máximo problema es que todavía no se ha dicho qué se quiere hacer... de aquí el "no" del territorio...
Ciertamente. Seguramente todavía no se ha explicado todo lo suficiente porque seguramente tampoco se sabe, es decir, pienso que lo que se sabe es que se quiere hacer bien, y ahora se tiene que dibujar cómo lo hacemos bien. Obviamente, si todavía no has hecho eso, difícilmente lo puedes explicar, pero, en fin, esto forma parte del proceso normal de pensar un proyecto, planificarlo y llevarlo a cabo. Veremos qué pasa...

¿Se acabará ampliando el aeropuerto de El Prat?
No lo sé. Pero lo que necesitamos es un aeropuerto con condiciones internacionales. Si Catalunya quiere estar en el mapa, si quiere que los catalanes podamos salir con eficiencia y eficacia por el mundo a vender y a viajar y si queremos que desde el exterior Barcelona sea considerada una plaza atractiva para invertir tiene que tener conexiones directas internacionales, sino eso no pasa, por lo tanto, las tenemos que tener. Y además, lo que siempre ha propuesto FemCAT es que la gestión de este aeropuerto tiene que estar cerca de la sociedad económica y civil catalana. Eso lo reivindicamos desde el 2007, de hecho fuimos uno de los impulsores del acto en el IESE.

Lo que ha pasado ha sido bastante triste en definitiva, porque no hemos visto por parte de un gobierno ni del otro una clara apuesta para construir o tener un hub intercontinental y lo que sí te digo es que nosotros no sabemos cómo se tiene que hacer. Es decir, no sabemos si para conseguir este hub intercontinental se tiene que ampliar la pista por La Ricarda o si se tiene que ampliar por Gavà, si se tiene que cambiar la configuración de las pistas... No somos expertos, para eso ya hay expertos que lo pueden definir. Pero lo que sí que es cierto es que a nosotros lo que se nos puso sobre la mesa es que hacíamos un aeropuerto, que no lo teníamos que aprobar nosotros ni Aena, sino Europa, por lo tanto creo que costaba poco sentarse, hacer un proyecto que pudiera ser aprobado por Europa, que si pasaba eso, seguramente habría sido de un impacto ambiental mínimo o, cuando menos, con compensaciones adecuadas para reducir este impacto. Bien, ahora hemos perdido esta oportunidad, dentro de cinco años se volverá a hablar con el nuevo DORA, y espero que con estos cinco años sean capaces las administraciones de sentarse y discutir qué aeropuerto necesita Barcelona para los próximos años.

David Marin FemCat - Sergi Alcazar

Foto: Sergi Alcàzar