El Real Madrid vive uno de los momentos más delicados de los últimos años. Más allá de los resultados irregulares y de las dudas en el banquillo, parte importante del conflicto está en el vestuario, donde el nombre de Vinicius se ha convertido en un problema. La situación ha llegado a tal punto que varios jugadores han pedido su venta.
Dentro del grupo existe una sensación de hartazgo con las actitudes del brasileño, al que muchos ya no ven como un compañero fiable ni como un líder positivo dentro del campo. La fractura interna es real y empieza a preocupar seriamente en Chamartín.
Cansancio con sus actitudes dentro y fuera del campo
El principal reproche hacia Vinicius tiene que ver con su comportamiento durante los partidos. En el vestuario consideran que no actúa como un jugador comprometido con el colectivo, especialmente en tareas defensivas. Cuando el equipo sufre, Vinicius desconecta, no ayuda en el repliegue y se centra únicamente en su juego individual.
Además, su lenguaje corporal y sus gestos generan incomodidad. Hay futbolistas que interpretan que Vinicius juega para sí mismo y no para el equipo, lo que provoca tensiones constantes en el césped y una falta de sintonía con algunos compañeros.
El vestuario pide un cambio
Según fuentes cercanas, varios pesos pesados del vestuario ya han trasladado su malestar. Consideran que mientras Vinicius siga siendo una pieza central del proyecto, será muy difícil construir un grupo unido y competitivo. No es una cuestión de calidad, sino de actitud.
El contexto, además, no ayuda. La mala relación con el entrenador, los rumores de enfrentamientos con otros líderes del equipo y la sensación de que el proyecto no avanza hacen que la opción de una venta en verano ya no sea tabú. Así, lo que hace un tiempo parecía impensable empieza a tomar forma: el propio vestuario del Real Madrid empuja para que Vinicius salga cuanto antes, convencido de que sin él el equipo tendría más opciones de crecer, competir y volver a ganar como bloque.
