El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA ha decidido este martes rechazar la queja formal que presentó el Barça por el arbitraje del rumano Istvan Kovács, en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, partido en el que los blaugrana cayeron por 0-2. 

El Barça protestaba por el claro penalti producto de unas manos de Marc Pubill, que cogió el balón después de que Musso lo pusiera en juego. Kovács se quedó parado, pero decidió no señalar penalti, que además habría supuesto la segunda amarilla para Pubill con media hora de juego por delante.

De la expulsión polémica de Cubarsí al penalti no señalado a favor del Barça

La polémica decisión había llegado después de que el Barça se quedara con un jugador menos por la expulsión de Pau Cubarsí, justo antes del descanso, una falta sobre Giuliano Simeone que Julián Álvarez convirtió en gol. 

Kovács decidió mostrarle a Cubarsí una tarjeta amarilla, al considerar que no era una acción manifiesta de gol, pero el VAR le llamó al monitor y el rumano decidió expulsar al central blaugrana.

István Kovács , mirando en el VAR la falta de Cubarsí a Giuliano Simeone / Foto: EFE

La queja del Barça por las claras manos de Pubill

La lamentable actuación de Kovács, que llega precedida de otras actuaciones de muy mal recuerdo para el Barça, como la de la temporada pasada de Marciniak, provocó la reacción del club blaugrana. El Barça envió un escrito a la UEFA en el que se quejaba de la situación. "El FC Barcelona informa que, en el día de hoy, los servicios jurídicos del Club han presentado una queja formal ante la UEFA en relación con los hechos ocurridos en el partido de ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League disputado contra el Atlético de Madrid. El club considera que se produjo una actuación arbitral contraria a la normativa vigente, con incidencia directa en el desarrollo del encuentro y en su resultado", empezaba afirmado el escrito del Barça.

"El FC Barcelona entiende que esta decisión, junto con la grave no intervención del VAR, constituye un error importante. En consecuencia, el club ha solicitado la apertura de una investigación, el acceso a las comunicaciones arbitrales y, en su caso, el reconocimiento oficial de los errores y la adopción de las medidas pertinentes. En este mismo sentido, el FC Barcelona considera que no es la primera vez que, en recientes ediciones de la UEFA Champions League, decisiones arbitrales incomprensibles han perjudicado gravemente al equipo, generando un claro agravio comparativo e impidiendo competir en igualdad de condiciones con otros clubes". Una semana después, justo antes del partido de vuelta, la UEFA no ha dado su brazo a torcer y ha declarado la queja del Barça como "inadmisible". Nada ha cambiado en el máximo organismo del fútbol europeo.