El Mundial 2026 apenas ha comenzado, pero el nuevo formato ya permite intuir qué selecciones podrían verse obligadas a recorrer un camino mucho más exigente que otras para alcanzar la final. Aunque las posiciones definitivas de cada grupo todavía están por decidirse, el cuadro de eliminatorias deja entrever escenarios que preocupan especialmente a las grandes favoritas. Más aún después de una primera jornada que ya ha dejado avisos inesperados, como el sorprendente empate de España ante Cabo Verde y el tropiezo de Uruguay contra Arabia Saudí.
El primer puesto puede evitar un duelo prematuro entre favoritos
La ampliación a 48 selecciones no solo aumenta el número de participantes. También crea un torneo más largo, con más partidos y con menos margen para el error. Un mal resultado en la fase de grupos puede tener consecuencias mucho mayores que en anteriores ediciones.
Además, el diseño del cuadro hace que la diferencia entre acabar primero o segundo de grupo pueda resultar decisiva. En algunos casos, una posición u otra puede significar evitar a una potencia mundial o encontrársela apenas unos días después.
España podría jugar una final anticipada en dieciseisavos
Uno de los ejemplos más claros aparece en el Grupo H, donde compiten España y Uruguay. El empate de la selección española contra Cabo Verde, un resultado tan inesperado como incómodo, y las tablas de Uruguay ante Arabia Saudí han dejado el grupo mucho más abierto de lo previsto. El segundo clasificado de este grupo podría acabar enfrentándose al ganador del Grupo J, donde Argentina parte como gran favorita. De esta manera, una de las selecciones más fuertes del torneo podría encontrarse con la vigente campeona del mundo mucho antes de lo esperado.
La situación tampoco es cómoda para Francia. Los franceses parten como favoritos del Grupo I, pero una segunda posición podría colocarles frente al segundo clasificado del Grupo E. Y ahí aparece una amenaza evidente: si Alemania tampoco consigue liderar su grupo, podría producirse un enfrentamiento entre dos campeonas del mundo mucho antes de lo deseable para ambas.
Portugal podría tener un cruce muy potente
Portugal también afronta riesgos importantes. Si no logra dominar un Grupo K en el que comparte protagonismo con Colombia, podría verse obligada a cruzarse con el segundo clasificado del Grupo L, donde aparecen selecciones de enorme nivel como Inglaterra y Croacia. Un Portugal-Inglaterra o un Portugal-Croacia en las primeras eliminatorias tendría perfectamente nivel de semifinal o incluso de final, siempre que ingleses o croatas tampoco consigan liderar su grupo.
Algo parecido ocurre con Inglaterra. Los ingleses son favoritos para liderar su grupo, pero cualquier tropiezo podría enviarles hacia un camino mucho más complejo. Un cruce prematuro contra Portugal o Colombia obligaría a los de Gareth Southgate a afrontar uno de los recorridos más exigentes de todo el torneo.
Tampoco conviene olvidar a Brasil. La canarinha no tiene un grupo tan sencillo como podría parecer, sobre todo con la presencia de Marruecos, una selección muy competitiva y capaz de incomodar a cualquier favorita, como ya demostró en su empate ante Brasil. Además, una segunda plaza podría emparejarla rápidamente con el ganador del Grupo F, donde aparecen rivales de mucho nivel como Países Bajos, Suecia o incluso Japón, una de las selecciones que más ha crecido en los últimos años.
