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Cristian Romero ha tomado una decisión que golpea directamente la planificación del Barça. El central argentino recibió el interés azulgrana y agradeció la propuesta, pero ha trasladado que su prioridad es jugar en el Atlético de Madrid. La insistencia de Diego Pablo Simeone durante los últimos mercados ha terminado inclinando una operación en la que el Barça esperaba tener opciones reales.

El Cuti valora especialmente la confianza del técnico argentino, que lleva tiempo reclamando su fichaje y lo considera un defensor ideal para su sistema. Además, la posibilidad de compartir vestuario con Julián Álvarez añade un atractivo importante. El central entiende que en Madrid encontraría un proyecto construido alrededor de futbolistas argentinos y un entrenador que lo quiere desde hace meses.

Simeone gana una batalla que parecía abierta

El Atlético llevaba tres mercados siguiendo a Romero y Simeone nunca dejó de insistir. Su agresividad, velocidad para corregir y liderazgo encajan con una defensa que necesita contundencia inmediata. El entrenador argentino considera que puede convertirse en una referencia desde el primer día y ha presionado para que la dirección deportiva acelere antes de que aparezcan nuevas ofertas europeas.

Cristian Romero Argentina Europa Press

El Barça, en cambio, veía al Cuti como una alternativa para acompañar a Pau Cubarsí y elevar el nivel competitivo del eje. Flick valora su intensidad y experiencia, pero la operación exigía una inversión importante. La voluntad del jugador termina complicándolo todavía más: no quiere entrar en una subasta y ha comunicado que, si puede elegir, su destino preferido es el Atlético.

Julián Álvarez también pesa en la decisión

La presencia de Julián resulta determinante. Romero mantiene una relación estrecha con varios internacionales argentinos y sabe que compartir equipo con el delantero facilitaría su adaptación. Además, Simeone le ofrece un papel central, continuidad y una estructura defensiva pensada para explotar su capacidad en los duelos. Todo eso pesa más que la propuesta deportiva recibida desde el Barça.

El mensaje hacia la entidad azulgrana ha sido educado pero contundente: agradece el interés, aunque su elección está hecha. Deco deberá reactivar otras alternativas para reforzar la defensa y Flick pierde a uno de los centrales que mejor encajaban por carácter y agresividad. El Atlético, mientras tanto, gana ventaja en una operación que Simeone convirtió en prioritaria. Si las negociaciones entre clubes terminan cuadrando, Romero será compañero de Julián Álvarez y el Barça tendrá que asumir que llegó tarde a una carrera que el técnico rojiblanco llevaba meses intentando ganar.