Rodri Hernández parecía encaminado al Real Madrid, pero el Barça ha decidido hacer un movimiento para comprobar si existe alguna posibilidad de cambiar el destino del centrocampista. Según explicó Oriol Domènech en el programa Tot Costa de Catalunya Ràdio, el club azulgrana ha preguntado por su situación cuando en Madrid ya se daba por hecho un principio de acuerdo con el jugador.
La operación, sin embargo, es complicada. Rodri tiene contrato con el Manchester City hasta 2027 y el conjunto inglés no tiene intención de facilitar su salida después de su Mundial. Además, el Real Madrid lleva ventaja y el futbolista ve con buenos ojos regresar a España para vestir de blanco. El Barça entra tarde, pero quiere saber si existe una oportunidad de última hora antes de descartar su nombre.
El Barça quiere hacer cambiar de idea a Rodri
La dirección deportiva considera que Rodri sería capaz de transformar el centro del campo. Su experiencia, liderazgo, capacidad para controlar el ritmo y facilidad para jugar bajo presión encajan con lo que busca Flick. Además, su llegada permitiría construir un eje alrededor de Pedri y ofrecer una alternativa para los partidos grandes con un jugador de máximo nivel mundial.
El problema vuelve a ser el económico. El City exigiría una cantidad importante pese a que Rodri entra en su último año de contrato, mientras el Barça continúa condicionado por el fair play. Por eso, el sondeo sirve para conocer las condiciones reales y comprobar si el jugador estaría dispuesto a escuchar una propuesta antes de que Madrid termine de cerrar la operación.
Flick da luz verde al fichaje
Hansi Flick no tendría dudas si apareciera una oportunidad. El técnico considera que Rodri tiene el perfil ideal para dominar la posición de mediocentro y elevar el nivel competitivo del equipo. En el Barça saben, además, que incorporar a un futbolista que parecía destinado al Real Madrid tendría un impacto deportivo y simbólico enorme.
Ahora todo depende de Rodri. Madrid sigue apareciendo como su opción preferida y parte con ventaja, pero el Barça ha decidido no quedarse sin preguntar. La llamada no significa que exista un acuerdo ni que la operación esté cerca, pero sí demuestra que el club azulgrana quiere estar preparado por si las negociaciones con el Real Madrid y el City se atascan. Una puerta que parecía cerrada vuelve a quedar, al menos, ligeramente entreabierta.
