El futuro de Rodrygo Goes en el Real Madrid empieza a generar dudas dentro y fuera del club. El atacante brasileño no termina de entrar en los planes de Álvaro Arbeloa, y su protagonismo no está nada garantizado. Una situación que no ha pasado desapercibida en Europa y que ya ha provocado movimientos en grandes equipos del continente.

Ante este escenario, Pep Guardiola ha dado un paso al frente. El técnico del Manchester City habría llamado directamente al jugador para interesarse por su situación y sondear un posible fichaje de cara al próximo verano. En el City consideran que Rodrygo encaja perfectamente en su modelo de juego y que podría dar un salto adelante en su carrera.

Rodrygo pierde peso con Arbeloa

Desde la llegada de Álvaro Arbeloa, Rodrygo no ha logrado consolidarse como un titular indiscutible. El entrenador apuesta por otros perfiles como Mastantuono y el brasileño ha pasado a ocupar un rol no tan principal, con poca continuidad. Esto ha generado frustración en el jugador, que siente que no está explotando todo su potencial.

Rodrygo banquillo

Rodrygo cree que necesita un contexto diferente para convertirse en ese jugador top mundial que muchos ven en él. Considera que el Real Madrid es el mejor club posible, pero sin jugar va perdiendo sentido eso de seguir. Por eso, la opción de salir en verano empieza a ganar enteros en la mente de Rodrygo.

Guardiola ve en Rodrygo una pieza clave

Para Pep Guardiola, Rodrygo es un futbolista ideal. En el Manchester City creen que podría adaptarse rápidamente al sistema y convertirse en una pieza fundamental para su esquema ofensivo. El técnico catalán considera que, bajo su tutela, Rodrygo podría alcanzar un rendimiento mucho más alto y consolidarse entre los mejores atacantes del mundo. Si el jugador pide salir y la oferta es lo suficientemente atractiva, el club podría estudiar la operación. Rodrygo tiene mercado, y su salida permitiría al Madrid reforzar otras posiciones y evitar un conflicto latente.

La clave estará en la decisión final del futbolista. Rodrygo valora seguir en el Real Madrid, pero no a cualquier precio. Quiere sentirse importante, tener continuidad y ser un peso pesado. Si eso no ocurre con Arbeloa, la llamada de Guardiola puede convertirse en el inicio del final de su carrera en el Madrid. Así pues, el escenario está abierto. Pep Guardiola ya ha movido ficha y Rodrygo escucha. El verano se presenta decisivo para un jugador que no quiere estancarse y que ve en el Manchester City la oportunidad perfecta para convertirse en una estrella global.