El Atlético de Madrid se mueve en el mercado con varias operaciones abiertas en clave de salidas, pero hay una condición que Diego Simeone ha dejado clara desde el primer momento. En medio de los contactos y rumores que vinculan al club rojiblanco con el Barça, el técnico argentino ha señalado un nombre que no quiere ver involucrado en ninguna negociación ni con los culés ni con nadie.
La realidad es que ese futbolista es Marc Pubill. El joven defensa se ha consolidado como una de las grandes sorpresas de la temporada, hasta el punto de convertirse en una pieza clave dentro del sistema del Atlético. Con solo 22 años, ha dado un salto de calidad notable y ha asumido un rol protagonista en la zaga rojiblanca.
Simeone ya lo considera intocable
Y es que el crecimiento de Pubill no ha pasado desapercibido para Simeone. El técnico valora especialmente su fiabilidad defensiva y su madurez sobre el terreno de juefo pese a su juventud. En un equipo donde la solidez atrás es innegociable, su perfil encaja a la perfección con lo que pide el técnico argentino.
De este modo, el Cholo ha pedido expresamente que su nombre no entre en ninguna operación con el Barça. Mientras otros jugadores pueden llegar a entrar en algunas negociaciones, Pubill queda completamente fuera de ese escenario. Para Simeone, no es un activo negociable, sino un pilar sobre el que construir el futuro del equipo. Va más allá de los casos de Julián Álvarez o Griezmann.
Un nombre que apunta al Mundial
La realidad es que su rendimiento también ha empezado a tener eco fuera del Atlético. Pubill está firmando una temporada que lo sitúa entre los defensores españoles más en forma, lo que lo convierte en un firme candidato a entrar en la selección española de cara al Mundial de 2026.
Así pues, su proyección refuerza aún más la postura del club. No solo es importante en el presente, sino que representa una apuesta de futuro con un potencial enorme. En un mercado donde cada decisión tiene consecuencias, el Atlético lo tiene claro, ya que Marc Pubill no se toca. Una línea roja marcada por Simeone que condiciona cualquier movimiento con el Barça.
