El Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (CoNCA) alerta del retroceso del uso social del catalán en este sector, a pesar de vivir un momento de gran vitalidad creativa, aumento de públicos y proyección internacional. Así lo recoge el Informe anual sobre el estado de la cultura y de las artes 2025, que este lunes se ha entregado al presidente del Parlament, Josep Rull y a la consellera de Cultura, Sònia Hernández, y que pone el foco en el impacto creciente de la inteligencia artificial en el sector cultural. El ente señala que, si bien se han "intensificado los esfuerzos culturales" para reforzar su estatus, los usos sociales del catalán continúan en retroceso en ámbitos como el consumo cultural y digital, especialmente entre los jóvenes. Ante esto, reclama el "despliegue efectivo" del Pacte Nacional per la Llengua y el fortalecimiento de la presencia y preferencia del catalán en todos los sectores culturales.
Más allá de la lengua, el informe destaca que las condiciones laborales "continúan siendo el principal punto débil del sistema" y señala la centralidad de Barcelona y el desequilibrio territorial como otro de los factores de fragilidad del sistema cultural catalán, así como el impacto desigual en la digitalización, las desigualdades de género y diversidad o la internacionalización fuerte pero desigual. “Las condiciones laborales continúan siendo el principal punto débil, especialmente en artes visuales, audiovisual y música. La falta de honorarios dignos, estabilidad y protección social limita trayectorias y frena el talento”, ha expresado el miembro del Plenario del CoNCA, Salvador Casals. Por todo ello, reclaman políticas laborales específicas que garanticen una contratación digna de los profesionales de la cultura, políticas que garanticen circuitos estables de difusión y exhibición en toda Catalunya y políticas que "refuercen" la presencia del catalán en todos los espacios de consumo cultural.
Crece el gasto por habitante, pero caen los espectadores y la recaudación cinematográfica
El informe del CoNCA constata que el gasto por habitante en cultura ha crecido hasta los 189 euros, el valor más alto registrado hasta ahora, y en 2025 el presupuesto conjunto de las administraciones catalanas —el 58% lo aportan los ayuntamientos— destinado a las políticas culturales fue de 1.517 millones de euros, casi un 11% más que el año anterior. Aun así, el CoNCA remarca "el estancamiento presupuestario" por la falta de cuentas durante este periodo y aunque considera "útil" alcanzar el 2% del presupuesto, señala que hay que avanzar hacia un modelo basado en los euros por habitante, alineado con los estándares europeos.
En cuanto al gasto privado en ocio y cultura, alcanzó en 2024 un total de 6.659 millones de euros, el equivalente al 5,7% del gasto total de los hogares catalanes, y representa un incremento del 35% respecto a 2023 y supera los datos prepandemia. A pesar de estos incrementos, el CoNCA ha alertado del descenso de la exhibición cinematográfica en 2025, con una caída de espectadores y de recaudación: 11,6 millones de espectadores y 85,7 millones de euros recaudados, rompiendo la tendencia positiva de los años anteriores, en los que se habían alcanzado los 13 millones de espectadores y los 9 millones de espectadores.
La inteligencia artificial, un "ecosistema en transición"
Cada año, el informe sobre el estado de las culturas y las artes incorpora un bloque monográfico a un tema de especial relevancia, que este año es el impacto de la inteligencia artificial en el sector cultural. En este sentido, el informe desprende que el sector cultural catalán hace un uso "todavía limitado" de la inteligencia artificial, con un 14% de los profesionales culturales que declaran usarla habitualmente, un 43% que lo hace ocasionalmente y un 29% que dice que no prevé utilizarla nunca. Además, también alerta de riesgos de la utilización de la IA, como la homogeneización estética, la sustitución parcial de tareas, la precarización, la ausencia de marcos legales claros o la invisibilización de lenguas minorizadas, entre otros.
La presidenta en funciones del CoNCA, Margarida Troguet, constata con estos datos que es un "ecosistema en transición", donde la tecnología avanza con intensidades desiguales. Según una encuesta a 358 profesionales del sector cultural, 7 de cada 10 alertan de que la IA plantea retos urgentes para la autoría, los derechos de los creadores y la diversidad cultural, y casi unánimemente la necesidad de regulación, y un 58% afirman que la IA todavía no ha tenido ningún efecto o que ha sido poco significativo. El objetivo, concluye el informe, es "integrar la IA de manera responsable y alineada con los derechos culturales".