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Luis de la Fuente ha entrado en la fase del Mundial en la que las rotaciones dejan de tener el mismo sentido. España ya está en cuartos, el margen de error se ha reducido al mínimo y el seleccionador tiene cada vez más claro que algunos jugadores, salvo sorpresa, no van a pisar el campo. Joan Garcia es el caso más evidente, pero no el único. Martín Zubimendi, Eric Garcia y Alejandro Grimaldo también han quedado prácticamente sin espacio.

No se trata de un castigo ni de una falta de confianza personal. Es una decisión de jerarquía competitiva. De la Fuente entiende que la columna vertebral no debe tocarse si no hay lesiones, sanciones o un problema inesperado. La portería, los centrales, Rodri y Marc Cucurella forman parte de ese bloque que el técnico no quiere alterar en el momento más delicado del torneo.

Zubimendi queda cerrado por Rodri

El caso de Zubimendi es el más duro desde el punto de vista futbolístico. Es un centrocampista preparado para jugar en cualquier contexto, pero tiene delante a Rodri. Después del partido ante Portugal, el seleccionador ha reforzado todavía más esa idea, ya que si Rodri está bien físicamente, no sale del once.

Martín Zubimendi gol España

La consecuencia es evidente. Zubimendi puede entrenar bien, estar listo y ser una solución de máxima garantía, pero su posición está bloqueada. De la Fuente no quiere tocar el eje que marca el ritmo, organiza la presión y da sentido a todo el equipo. En un Mundial, la confianza pesa más que el reparto de minutos.

Eric y Grimaldo tampoco entran en los planes

Eric Garcia vive una situación parecida en la defensa. Los centrales titulares han convencido al seleccionador y, salvo emergencia, no habrá cambios en esa zona. De la Fuente considera que la pareja defensiva necesita continuidad, automatismos y seguridad. Meter a Eric ahora supondría abrir una puerta que el técnico no ve necesaria. Con Grimaldo ocurre lo mismo por la banda izquierda. Cucurella se ha ganado el puesto y el plan pasa por mantenerlo. Su intensidad, lectura defensiva y capacidad para sostener duelos han convencido al cuerpo técnico. Grimaldo ofrece otro perfil, más asociativo y ofensivo, pero no parece encajar en el plan inmediato.

Por eso la situación de estos jugadores se parece a la de Joan Garcia. Están convocados, forman parte del grupo y pueden ser importantes en los entrenamientos, pero el Mundial se decide con un núcleo muy cerrado. De la Fuente ya tiene su bloque y no quiere moverlo. Si no pasa nada raro, Zubimendi, Eric Garcia y Grimaldo vivirán el torneo desde el banquillo.