Luis Enrique se ha convertido, de forma indirecta, en uno de los principales obstáculos para que Rodri termine en el Barça. El club azulgrana necesita generar ingresos antes de lanzar una ofensiva potente de verdad por el centrocampista del Manchester City y una de las operaciones que podía desbloquear el escenario era la venta de Ferran Torres al PSG.
Según Mundo Deportivo, en Francia se habla de una posible propuesta cercana a los 50 millones de euros, pero en las oficinas del Barça todavía esperan una oferta formal. El interés existe y el entorno del delantero conoce la posibilidad, aunque el PSG no ha dado el paso definitivo. Sin ese dinero, Laporta y Deco tienen mucho menos margen para acercarse a Rodri.
Ferran tiene la llave de la operación
El Barça veía la venta de Ferran como una oportunidad para liberar salario y generar una cantidad importante de efectivo. El valenciano termina contrato en 2027 y su valor se ha disparado después del Mundial, por lo que aceptar una propuesta elevada permitiría afrontar otras prioridades. Sin embargo, Flick tampoco quiere perderlo si no llega un sustituto realmente superior.
Ahí aparece Luis Enrique. El técnico conoce perfectamente a Ferran de la selección y valora su movilidad, presión y capacidad para atacar espacios, pero el PSG maneja varias alternativas ofensivas y no tiene urgencia. Mientras en París dudan, el Barça permanece bloqueado. Los 50 millones que podrían entrar siguen siendo únicamente una expectativa y no una operación que pueda incorporarse a la planificación.
Rodri espera mientras el Barça busca dinero
Rodri representa una oportunidad extraordinaria porque su contrato con el City termina en 2027 y las conversaciones con el Real Madrid se han complicado. El Barça cree que una oferta cercana a 70 millones podría obligar al conjunto inglés a negociar, especialmente si el jugador muestra interés. Pero antes necesita liberar margen económico suficiente para afrontar traspaso, salario e inscripción.
Por eso Luis Enrique puede terminar siendo decisivo sin pretenderlo. Si el PSG formaliza pronto su interés por Ferran, el Barça obtendría el dinero necesario para intentar cerrar a Rodri antes de que el City encuentre otra solución o aparezca un competidor. Si continúa esperando, la ventana puede cerrarse. Laporta necesita esos 50 millones de euros y el tiempo corre. Ferran sigue siendo importante para Flick y el club no lo regalará, pero una propuesta seria cambiaría completamente el mercado azulgrana. El fichaje de Rodri depende de varias piezas y, ahora mismo, una de las más importantes está en París y depende de París.
