Kylian Mbappé se ha consagrado, por méritos propios, en el gran líder del proyecto del Real Madrid. La figura del delantero francés es capital para el presente y el futuro del club, y todo lo que rodea a sus preferencias deportivas es tomado muy en cuenta en las oficinas del Santiago Bernabéu. En este sentido, el galo tiene muy claro que le gustaríoa ver cambios en la estructura de la delatera del conjunto blanco.
Según diversas informaciones, el Real Madrid no descarta una venta importante en la delantera de cara al próximo mercado. Los nombres que siempre aparecen son el de Rodrygo y Vinicius, dos piezas de enorme valor de mercado y que podrían tener salida en verano. Sin embargo, la postura que se atribuye al astro francés va más allá de una simple salida puntual.
Mbappé marca sus prioridades personales
La idea que se desliza es muy impactante. Mbappé vería con buenos ojos una reestructuración más profunda en la zona ofensiva, hasta el punto de considerar prescindibles tanto a Rodrygo como a Vinicius a la vez. No se trataría únicamente de liberar masa salarial o generar ingresos, sino de abrir espacio para un fichaje muy concreto que encajaría plenamente en sus deseos.

Ese nombre es el de Michael Olise. El extremo francés, actualmente en el Bayern de Múnich, es uno de los jugadores jóvenes con mayor proyección del fútbol europeo. Su talento, desequilibrio y capacidad para asociarse en ataque lo convierten en un perfil especialmente atractivo. Además, su vínculo personal con Mbappé en la selección francesa añade un componente que no pasa desapercibido.
Un movimiento complejo en el Real Madrid
La operación, sin embargo, dista mucho de ser sencilla. Vinicius es uno de los futbolistas franquicia del club y Rodrygo todavía tiene cierto peso. Desprenderse de ambos a la vez supondría una sacudida de gran magnitud tanto a nivel deportivo como institucional. En el Real Madrid, cualquier decisión de este calibre exige pensarlo muy bien. Lo que sí parece claro es que el club estudia muy bien el mercado y valora todos los escenarios. La posible llegada de Olise, independientemente de las salidas, encajaría en la política del club. Otra cuestión muy distinta es que se produzca una doble venta de semejante impacto.
Así pues, la simple posibilidad refleja hasta qué punto la presencia de Mbappé condiciona el futuro diseño del proyecto. Cuando una estrella de su dimensión fija preferencias, el club hace bien en escuchar. El verano, como suele ocurrir en el Real Madrid, promete estar muy animado.