El Real Madrid convive desde hace meses con una realidad incómoda que no pasa desapercibida en ningún lugar. El caudal goleador del equipo depende en exceso de sus dos grandes referencias ofensivas, una circunstancia que los números de la temporada reflejan con claridad. Vinicius y Mbappé sostienen gran parte de la producción ofensiva de un Real Madrid al que le faltan jugadores capaces de ver portería con un mínimo de facilidad.
Cuando ambos delanteros están finos y marcan, el equipo resuelve partidos. El problema aparece en aquellos encuentros en los que el acierto desaparece. En ese escenario, el Real Madrid muestra dificultades muy grandes para generar a través de otros jugadores, algo que preocupa a un Álvaro Arbeloa que duda de que esto tenga alguna solución.
Un problema que los datos no esconden
Las estadísticas son muy reveladoras en este aspecto. Vinicius y Mbappé son los únicos futbolistas de la plantilla que han logrado superar la barrera de los diez goles, concentrando una parte insultante de los goles del equipo. Más atrás, la distancia es considerable, ya que el tercer máximo realizador es Gonzalo, con seis tantos, una cifra que ilustra la brecha existente entre las dos estrellas y el resto.

Esta distribución goleadora revela un que el equipo carece de una aportación regular por parte de otros delanteros o de los centrocampistas, los cuales tampoco están sumando lo que deberían. No se trata solo de una racha, sino de una tendencia que se ha mentenido a lo largo de la temporada y que limita el margen de maniobra en partidos donde Vinicius y Mbappé están más cubiertos de lo habitual.
Un Real Madrid sin alternativas
Para Arbeloa, esta situación representa un desafío importante. La dependencia de dos figuras tan determinantes ofrece ventajas, pero también expone al equipo a riesgos significativos. Si los rivales logran neutralizar a las estrellas o atraviesan un día sin puntería, el Real Madrid pierde gran parte de su amenaza. El problema no reside únicamente en la falta de goles, sino en la previsibilidad genera esta situación. Las defensas rivales identifican donde está el peligro, incluso antes de comenzar el partido, por lo que ajustan sus planteamientos con facilidad.
La sensación de Álvaro Arbeloa es que el déficit no tiene una solución sencilla en el corto plazo. Las dinámicas ofensivas, la configuración de la plantilla y el momento de la temporada dificultan que se pueda corregir. Mientras tanto, el Real Madrid continúa apoyándose en la inspiración de Mbappé y Vinicius, consciente de que su puntería sigue siendo el principal salvavidas del club.