El nombre de Vitinha ha irrumpido con fuerza en la planificación deportiva del Real Madrid. En el club consideran que el centro del campo necesita un perfil distinto, más creativo, con mayor capacidad para organizar el juego y el luso es justo lo que consideran que al club le hace falta para dar un paso adeante en cuanto a su juego y a los resultados. Sin embargo, su fichaje no sería tan sencillo.

La sensación es que al equipo le sobra el músculo y la capacidad de trabajo en la medular, pero carece de un jugador con talento que pueda filtrar pases y asumir galones en la construcción del ataque. Vitinha representa ese tipo de centrocampista que tanta falta le hace al Real Madrid. El luso tiene unas cualidades que en Chamartín valoran especialmente de cara al futuro del proyecto.

Camavinga, el señalado para hacer hueco

Sin embargo, como hemos dicho, todo tiene su parte negativa. La estructura actual del Real Madrid en el centro del campo es muy amplia y cualquier incorporación importante obligaría a una salida. En este caso aparece el nombre de Eduardo Camavinga, que sería el principal candidato a abandonar el club para facilitar la operación del luso.

Eduardo Camavinga Real Madrid
Eduardo Camavinga Real Madrid

Si bien es cierto que Camavinga sigue siendo un jugador valorado, en el club entienden que su venta podría generar una cantidad significativa que ayudaría a financiar un fichaje como el de Vitinha. Las estimaciones apuntan a que el Real Madrid podría obtener alrededor de 70 millones de euros por su traspaso, una cifra nada despreciable en el mercado actual.

Una operación pensada en clave de equilibrio

La posible salida de Camavinga no sería, por tanto, una decisión simple, sino parte de un ajuste que busca ir más allá. La idea del Real Madrid pasa por transformar recursos sin debilitar el bloque, sustituyendo un jugador por otro que consideran más necesario para la evolución del equipo. Con esos 70 millones, sumados a una inversión adicional, el Real Madrid esperaría poder afrontar el fichaje de Vitinha.

En los despachos del Santiago Bernabéu se analiza la operación desde una perspectiva de equilibrio puramente deportivo. Vitinha aportaría la pausa y la creatividad que, en determinados partidos, el equipo ha echado en falta. Camavinga, por su parte, haría hueco en la plantilla y, de paso, permitiría que los blancos ingresaran una buena suma de millones.

Así pues, el debate está servido dentro del entorno madridista, a pesar de que la lógica del movimiento es sacrificar una pieza importante para reforzar una necesidad estructural como Vitinha. Así pues, Camavinga aparece como el nombre clave para desbloquear la llegada del centrocampista portugués.