En Honda sueñan con el regreso de Marc Márquez desde el momento en el cual anunció su salida. Le pusieron todas las facilidades posibles, a modo de agradecimiento, y el piloto catalán también aceptó renunciar al dinero que le quedaba por percibir en su contrato, para poder tener de nuevo una moto competitiva. La separación fue amistosa y cordial en todo momento, y dejaron la puerta abierta a la posibilidad de reencontrarse en un futuro cercano.
Y ese momento puede llegar muy pronto. Más concretamente, en 2027, cuando expira su vínculo con el Ducati Lenovo Team. No ha llegado a ningún acuerdo para renovar, y pese a los esfuerzos de Claudio Domenicali, de Davide Tardozzi y de Gigi Dall’Igna, por ahora se ha negado a firmar nada. Quiere esperar más antes de tomar una decisión definitiva, y valora con calma todas las opciones de futuro que tiene encima de la mesa, que no son pocas.

La más especial sería volver a la firma del Ala Dorada, donde conquistó sus seis primeros campeonatos de MotoGP, y se convirtió en una leyenda. El proyecto que hay vuelve a ser muy llamativo, y a nivel económico, le podrían hacer una propuesta imposible de igualar. Porque le pueden presentar un contrato incluso más elevado del que tenía en el pasado, cuando llegó a cobrar 25 millones de euros por campaña, una auténtica barbaridad.
Sin embargo, en KTM también intentarán convencer a Márquez. No es la primera vez que se especula con su posible desembarco en la compañía austríaca, y es el sueño prohibido de Pit Beirer y de Aki Ajo. Asumen que Pedro Acosta puede hacer las maletas, y necesitarían a un nuevo líder. Y pocas opciones mejores existen en el mercado, por no decir ninguna, que traer a Marc, quien reúne experiencia y talento a partes iguales.

También le prometen un proyecto ambicioso, y Red Bull colaboraría para conseguir que el de Cervera acabara vistiendo de naranja. Una nueva amenaza para Ducati y para el HRC Honda Factory Team.
Márquez podría hacer historia con KTM
Si finalmente se acaba concretando el desembarco de Márquez en KTM, tendría un reto ilusionante. Porque se convertiría en el primer piloto en proclamarse campeón de MotoGP con tres fábricas distintas.
De momento, lo ha hecho con dos, igualando a Valentino Rossi, a Casey Stoner, a Wayne Rainey o a Eddie Lawson. Un argumento que la fábrica de Mattighofen también podría utilizar para seducir a Marc.