Frenkie de Jong no se salvó de las críticas después de la goleada que el Barça encajó en la ida de semifinales de la Copa del Rey. Tuvieron una noche para olvidar, y perdieron el segundo partido del año, de forma contundente, contra el Atlético de Madrid. El cuatro a cero que reflejaba el marcador después del pitido final complica enormemente las opciones de los azulgranas para revalidar el trofeo que conquistaron la campaña anterior, y obliga a tirar de épica para la vuelta.
La decepción en la cara de Hans-Dieter Flick y de todos los futbolistas era más que evidente y comprensible, y la tensión que se respiraba en el vestuario era máxima. Sin embargo, el ‘21’ parecía estar totalmente al margen. Pese a que también firmó una actuación desastrosa, y se mostró irreconocible en todo momento, llegó a la zona mixta con poca preocupación. Y no pudo contener las risas cuando fue entrevistado por su antiguo compañero, Samuel Umtiti.
Las reacciones no se han hecho esperar, y la afición culé mostró su indignación en las redes sociales. No entienden los motivos que el neerlandés tenía para estar tan tranquilo y tan contento después de la humillación, y esto es todavía más preocupante cuando recordamos que fue quien lució el brazalete de capitán en el Metropolitano. Él debería ser el primero en dar ejemplo y en mostrar su frustración, ya que también es uno de los futbolistas más veteranos de la plantilla.
Pero De Jong, lejos de estar enfadado, era la imagen de la felicidad. Y no ha dejado de recibir críticas y ataques en sus cuentas, de un sector importante de la afición del Barça pidiéndole más compromiso y autocrítica. Es cierto que la Copa del Rey es el torneo de menor importancia, pero no se puede tolerar que dejen una imagen tan pobre. En especial, si quieren ser considerados como verdaderos candidatos a conquistar la Champions League.
Un equipo a priori claramente inferior, como el Atleti, que venía de perder en su casa tan solo unos días antes, contra el Betis, no puede golear con tanta facilidad, y ser tan superior durante los 90 minutos.
La Champions no admite descuidos
Y la afición ha recordado a De Jong que un partido malo basta para que el Barça sea eliminado de la Champions, una competición que no admite descuidos ni errores. Queda comprobado que todavía tienen mucho trabajo, y hay aspectos a mejorar si desean reinar en Europa.
