El vestuario del Barça empieza a mostrar signos claros de cansancio con la falta de regularidad de Alejandro Balde. No se trata de una situación puntual, sino de una sensación que se repite partido tras partido y que ya ha comenzado a molestar a más de uno. La percepción es que el lateral vive demasiadas fases de los encuentros desconectado, sin la concentración necesaria para un equipo que aspira a competir por todo y eso acaba perjudicando al colectivo.

La realidad es que Balde no está ofreciendo la seguridad defensiva que se le presupone y eso empieza a desesperar a varios compañeros. En un Barça que necesita algo más de solidez atrás, sus despistes se pagan caros y generan desajustes constantes en la línea defensiva. El problema no es solo táctico, sino que también parece serlo de actitud, algo que dentro del vestuario preocupa algo más.

De Jong da un paso al frente como capitán

Ante este escenario, Frenkie de Jong, uno de los capitanes del equipo, ha decidido intervenir. El neerlandés ha hablado directamente con Balde para pedirle un cambio inmediato, tanto en su actitud como en su concentración cuando no tiene el balón. El mensaje ha sido que el equipo no puede permitirse más desconexiones en una fase como la actual de la temporada y que debe dar un paso adelante.

ESPANYOL BARÇA LLIGA27
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De Jong no habla solo en nombre propio, que también. Varios jugadores del vestuario han trasladado su malestar por la falta de fiabilidad defensiva del lateral, especialmente en partidos exigentes. Consideran que Balde tiene condiciones de sobra, pero que no las está explotando por falta de concentración, algo que empieza a generar tensión.

Un problema que va más allá del rendimiento

La situación de Balde no es solo una cuestión física, de hecho nadie duda de que es un privilegiado en ese aspecto. En el vestuario se interpreta como un problema de concentración. Hay compañeros que sienten que tienen que corregir constantemente su espalda por sus despistes, y eso termina pasando factura al colectivo. Además, en el contexto actual del Barça, con un nivel de exigencia máximo y una competencia creciente en varias posiciones, no hay margen para relajaciones. El mensaje contundente que quien no esté al cien por cien, se queda atrás. Y Balde empieza a quedar señalado, no desde fuera, sino desde dentro.

La realidad es que el Barça necesita recuperar la mejor versión de Alejandro Balde cuanto antes. Su talento no está en duda, pero el vestuario ya ha marcado un límite. Así pues, la conversación de De Jong no es una advertencia menor, sino un aviso serio, de modo que o hay reacción inmediata, o el desgaste interno seguirá creciendo y el problema irá a más.