Fernando Alonso ya maneja un horizonte claro para el salto adelante de Aston Martin. El piloto asturiano confía en que el equipo de un paso adelante de verdad tras el Gran Premio de Barcelona, una cita tradicionalmente clave en la temporada por la introducción de paquetes de evolución. El objetivo no pasa por victorias ni escenarios extraordinarios ni por grandes locuras, sino por algo más pragmático, primero pelear por los puntos y después asaltar el podio.

Dentro de la estructura británica existe la convicción de que Barcelona marcará un primer punto de inflexión. El trazado catalán, históricamente utilizado como referencia por los equipos, suele coincidir con la llegada de las primeras mejoras importantes. Alonso espera que esas actualizaciones permitan al monoplaza situarse de forma más estable en la zona media-alta de la parrilla y así comenzaer a estar ahí arriba.

Barcelona como primer examen

El planteamiento es claro. Tras las primeras carreras y los test de Bahréin, Aston Martin necesita validar en pista la eficacia de su programa de desarrollo. Las expectativas no giran solamente en torno al rendimiento puro, sino a la consistencia de la velocidad. No quieren un podio de milagro, quieren estar siempre ahí arriba.

Adrian Newey rueda de prensa Aston Martin
Adrian Newey rueda de prensa Aston Martin

En este sentido, Barcelona aparece como el primer examen serio del nuevo ciclo del coche, una fecha que Newey marca en rojo. La naturaleza del circuito, con curvas de alta carga y sectores muy diferentes entre ellos, convierte la carrera en un banco de pruebas ideal para medir el impacto de las actualizaciones en todo tipo se situaciones.

Zandvoort, la fecha para el gran salto

Sin embargo, el verdadero objetivo se sitúa algo más adelante. Dentro del equipo se considera que el Gran Premio de los Países Bajos podría representar el momento de consolidación definitiva. Para entonces, Aston Martin prevé haber completado una fase mucho más profunda de desarrollo, con un paquete de mejoras de mayor envergadura que permita abrir el grifo de forma definitiva. Esta hoja de ruta cuenta con un elemento especialmente relevante como la influencia de Adrian Newey. La llegada del prestigioso ingeniero ha redefinido las expectativas y el calendario de evolución del monoplaza. 

El escenario proyectado es ambicioso pero cierto. Primero hay que encontrar la estabilidad en Barcelona. Después, un salto más contundente en Zandvoort que permita hablar de Aston Martin como aspirante real a podios. En la Fórmula 1 moderna, el rendimiento no se transforma de forma instantánea, sino a través de ciclos de desarrollo muy bien planificados. Y en la fábrica de Silverstone, ese reloj ya está en marcha.