La temporada 2026 está siendo mucho más complicada de lo que esperaba Fernando Alonso. Aston Martin ha arrancado lejos del grupo de cabeza y durante varias carreras el objetivo ha sido más sobrevivir y entender el coche que pelear por posiciones importantes. Sin embargo, dentro del equipo no existe sensación de derrota. Más bien al contrario.

En Silverstone siguen convencidos de que este curso ya no define el proyecto que se está trabajando. La mirada está puesta mucho más lejos y hay una fecha que empieza a repetirse cada vez más dentro del entorno verde: el año 2027. Ahí es donde muchos creen que puede aparecer el verdadero Aston Martin diseñado para luchar por algo grande.

Alonso mira el ejemplo de McLaren para seguir creyendo

Uno de los argumentos que más utiliza Alonso para mantener la calma está en un precedente relativamente reciente dentro de la Fórmula 1. El asturiano suele recordar el cambio que protagonizó McLaren hace unos años, cuando pasó de arrancar muy atrás a convertirse en uno de los equipos más competitivos del campeonato tras una evolución técnica muy fuerte. Todo para acabar con Lando Norris como campeón del mundo en 2025.

Lando Norris Formula 1 (2)

De este modo, dentro de Aston Martin consideran que todavía están atravesando una fase de construcción y que muchas piezas del proyecto aún no están funcionando al nivel esperado. Entre ellas aparece un punto especialmente sensible: la integración de componentes propios y el trabajo alrededor de la caja de cambios para mejorar comportamiento en curva y velocidad punta. Además, la presencia de Adrian Newey alimenta la sensación de que el coche importante todavía está por llegar.

El gran objetivo empieza a ser algo realista

La realidad es que dentro del paddock cada vez más equipos están empezando a mirar hacia el siguiente gran ciclo técnico. Aston Martin quiere aprovechar ese momento para intentar dar un salto parecido al que otros equipos consiguieron en cambios de reglamento anteriores. También influye que Alonso sigue transmitiendo internamente que todavía se ve compitiendo al máximo nivel si el coche está preparado.

Así pues, Fernando Alonso mantiene una idea clara: el camino de Aston Martin todavía no se mide por los resultados actuales. El objetivo es construir un coche capaz de aprovechar el siguiente gran salto técnico y llegar a 2027 con opciones reales de pelear por ese Mundial que sigue siendo la gran obsesión del piloto asturiano.