El Barça debuta en la Europa League con un empate contra el Nápoles en el Camp Nou (1-1). El gol de Piotr Zieliński por parte italiana en la primera mitad ha sido igualado por un penalti transformado por Ferran Torres en el segundo tiempo. Buen fútbol y más mérito blaugrana tras una remontada inacabada.

El Barça es superior y el Nápoles es más efectivo

Nuevos comienzos del Barça en una competición de nueva creación en la cual no había jugado nunca hasta ahora. Y esto ha supuesto cambios destacados. El gran sacrificado ppopr Xavi Hernández ha sido Sergio Busquets, que ha empezado el duelo desde el banquillo. Y como grandes novedades, las entradas de Nico González en el medio del campo y Òscar Mingueza en el lateral derecho. Y Pierre-Emerick Aubameyang ha sido el referente ofensivo.

Nico Gonález jugando contra el Nápoles / EFE

Pero aunque el Barça ha empezado el partido presionando como nunca y ahogando a un Nápoles que parecía no poder salir de su área con tranquilidad, el partido se ha ido durmiendo. Los blaugrana han aportado voracidad en los primeros minutos y mucha ambición, también atentos y sin perder balones, pero las pilas se han ido agotando.

El Nápoles, el tercer clasificado en Italia, quería demostrar el porque en su casa están acostumbrados a dominar, y ha discutido la posesión blaugrana. El Barça ha empezado a sufrir con las carreras en largo de Oshimen. Nico al cuarto de hora de juego ha sido el primero en crear peligro real a la portería italiana, y después ha sido el turno de un errático y lento Ferran Torres.

Precisamente, el delantero valenciano, que actuaba de extremo izquierdo en el ataque culé, podría haber marcado el primer gol del Barça justo antes de la media hora. Torres ha fallado cuando el Camp Nou ya veía el balón dentro de la portería de Meret. Y en la siguiente ocasión el Nápoles ha marcado su gol. Zielinski ha puesto a prueba a Ter Stegen, que se ha mostrado firme en el primer intento, pero en la segunda ocasión el polaco ha sido letal.

Piotr Zielinski celebrando su gol contra el Barça / EFE

Y el Barça ha visto cómo, a pesar de ser superior, tenía que volver a remontar un partido. Mucha posesión, pero pocas ocasiones claras. Adama Traoré, la gran esperanza culé de los últimos días, ha tenido una doble defensa individual que prácticamente le ha anulado.

La remontada inacabada

El Barça ha creído y ha seguido intentando encontrar el gol. Y la recompensa ha llegado en la segunda mitad, con Adama haciendo un centro que ha tocado en la mano de Juan Jesus y que el VAR ha avisado de que era penalti. Ferran Torres ha engañado al portero italiano y ha transformado su primera pena máxima.

Ferran Torres celebrando su gol / EFE

Después han llegado los pitos y los aplausos para Dembélé, porque ha entrado en el sitio de Adama. Al mismo tiempo, Gavi y Busquets también han hecho acto de presencia sobre el césped del Camp Nou. Entonces el Barça se ha sentido todavía más cómodo.

La remontada era posible y los culés han seguido animando. Los blaugrana han dominado más que en todo el partido, pero ni con la entrada de Luuk de Jong, que se ha atrevido a hacer una chilena, ni con las incontables ocasiones clarísimas de Ferran Torres esta vez ha llegado un gol a última hora. Y la eliminatoria se acabará decidiendo en el Estadio Diego Armando Maradona el jueves de la próxima semana.

 

Imagen principal: Xavi Hernández mirando al césped / EFE