Hansi Flick no ha quedado satisfecho con todas las decisiones tomadas por el Barça durante el mercado y hay una operación que considera especialmente difícil de justificar como lo ha sido la cesión de Marc Casadó. El centrocampista terminó saliendo sin dejar un ingreso inmediato en las arcas del club y, además, el Barça tendrá que asumir parte de su ficha. Para el técnico, es un desenlace muy pobre después de semanas intentando encontrar una solución definitiva.
La situación molesta todavía más porque Casadó tenía mercado y desde el club se habían estudiado distintas fórmulas para desprenderse de él. Flick había asumido que el canterano no tendría un papel importante y entendía que la mejor solución era una venta que permitiera liberar salario y generar ingresos. Sin embargo, el cierre del mercado terminó obligando a aceptar una cesión mucho menos beneficiosa.
Flick esperaba una venta y no una cesión costosa
El entrenador considera que, una vez tomada la decisión de prescindir de Casadó, había que maximizar la operación. Mantener parte de su salario mientras juega fuera no resuelve por completo el problema económico y tampoco permite al Barça ingresar una cantidad que pudiera reinvertirse en otras posiciones prioritarias.
Por eso Flick ha pedido explicaciones a Deco. El alemán entiende las dificultades del mercado, pero también cree que la planificación debía haber evitado llegar a las últimas horas con tan poco margen. Si un jugador no cuenta desde el principio, su salida debería trabajarse con tiempo suficiente para no acabar aceptando condiciones claramente inferiores.
Deco queda señalado después del cierre del mercado
La cesión tampoco supone necesariamente una ruptura definitiva con Casadó. El futbolista puede recuperar valor, tener minutos y regresar más preparado, pero esa lectura deportiva no elimina las dudas sobre la gestión inmediata. El Barça quería reducir masa salarial y conseguir recursos, y esta operación cumple solo parcialmente el primer objetivo. Flick habría preferido una venta incluso si la cantidad no alcanzaba las expectativas iniciales. Consideraba más útil cerrar definitivamente una etapa y utilizar esos recursos para reforzar otras necesidades de la plantilla.
Con el mercado ya cerrado, no existe posibilidad de corregirlo a corto plazo. Casadó jugará cedido, el Barça seguirá pagando parte de su ficha y no habrá ingreso por el traspaso. Precisamente por eso Flick considera que Deco debe asumir responsabilidades, después de decidir que el canterano no tenía sitio, el club terminó cerrando la salida menos rentable posible.
