El arranque de Álvaro Arbeloa como entrenador del Real Madrid está siendo mucho más complicado de lo esperado. Apenas han pasado unos días y ya han aparecido las primeras grietas internas. Y es que Dani Carvajal, capitán del equipo y uno de los pesos pesados del vestuario, ha sido el primero en mostrar un distanciamiento con el nuevo técnico.
Todo se remonta al partido ante el Albacete, un encuentro que ha marcado un antes y un después. Arbeloa señaló de forma directa a Carvajal por su participación en el tercer gol encajado, algo que no sentó nada bien al lateral. El capitán considera injusto ese señalamiento y entiende que el entrenador busca reforzar su autoridad utilizando su figura.
El capitán no entiende el trato recibido
Carvajal siente que Arbeloa está especialmente ofuscado con él desde el primer día. Cree que existe una fijación innecesaria y que se le está exigiendo más que al resto, algo que no acepta después de años de un compromiso intachable con el club. Lo que más ha molestado al capitán no es la crítica deportiva, sino la forma. Considera que ese tipo de correcciones deben hacerse puertas adentro y no exponiendo a un referente del vestuario tras apenas unos entrenamientos. Para Carvajal, esa actitud rompe códigos y genera una desconfianza difícil de revertir.
Este desencuentro ha provocado que Carvajal sea el primero en marcar distancia con Arbeloa dentro del vestuario. Y no es un detalle menor. Su figura tiene un peso enorme y su postura va a ser observada por otros jugadores, que no tardan en sumarse si pueden cargarse a un enrenador que no gusta.
Un conflicto que puede ir a más
La situación preocupa en el club porque apenas es el inicio del proyecto y ya se ha abierto una brecha con uno de los líderes. En el Real Madrid saben que, cuando un capitán da la espalda al entrenador, el problema suele escalar rápidamente. Arbeloa, por su parte, mantiene su discurso y no parece dispuesto a dar marcha atrás. Cree que debe marcar territorio desde el primer día y que nadie está por encima del proyecto.
Lo cierto es que en apenas unos días, la relación entre entrenador y capitán ha quedado muy tocada. Carvajal ha sido el primero, pero no necesariamente el último. Y es que cuando un peso pesado rompe filas tan pronto, las alarmas se encienden. La realidad dice que el proyecto de Arbeloa empieza envuelto en tensión interna y malos resultados. Así pues, si no hay un giro en la gestión del vestuario, este primer choque con Carvajal puede convertirse en el principio de un problema mucho mayor en el Real Madrid.
