Hace tiempo que en el Barça están muy contentos con el rendimiento de Rashford. Este hecho ha provocado que el club blaugrana vea en el futbolista, cedido hasta final de temporada, una gran oportunidad para incorporarlo de manera definitiva a partir del 30 de junio. Y es que la cláusula opcional de compra es de 30 millones de euros y, desde la dirección deportiva culé, se considera una cifra más que asumible por las prestaciones que ofrece el británico. Con todo esto, el club blaugrana ha llegado a un acuerdo total con el jugador y con el Manchester United, todo a la espera del fair play financiero del Barça.
Acuerdo con todas las partes y fórmula de pago definida
El acuerdo con el futbolista ya se sabía que no supondría ningún problema. Rashford está encantado en Barcelona y ya hizo un gran esfuerzo para llegar cedido al final del mercado de verano. El problema venía con la negociación con los ingleses. Al tener una cláusula bastante asumible, la posición del United es la de no rebajar ni un euro. Pero, económicamente, supone un golpe importante para las cuentas del Barça tener que pagar 30 millones de una tacada. Por lo tanto, tal como han informado diferentes medios, el acuerdo al que se ha llegado es pagarlos en tres años, con un desembolso de 10 millones por temporada. Un hecho que facilita la incorporación. Así pues, ya hay acuerdo total entre todas las partes y que se haga oficial solo depende de que haya fair play suficiente para incluir su ficha.
Rendimiento convincente y apuesta clara de Flick y Deco
Rashford, esta temporada, ha dado muestras de su talento. Se trata de un jugador diferente, propio del fútbol inglés, y eso hace que sea un perfil que Flick valora mucho dentro del equipo. Verticalidad, una cierta anarquía, potencia, un gran disparo y capacidad para hacer grandes cifras. Esta temporada, en 34 partidos disputados, y muchos de ellos entrando desde el banquillo, ya suma 10 goles y 11 asistencias. Unos números que refuerzan su categoría y todo lo que puede aportar. Un partido que se recuerda especialmente es el de la victoria por 1-2 contra el Newcastle, en el que fue el absoluto protagonista. Y ahora, obra del destino, será el rival del Barça en los octavos, donde el delantero intentará repetir una actuación brillante.
El fichaje de Rashford fue la apuesta de Flick y Deco en el pasado mercado de verano. Después del no de Nico Williams y del precio elevado que se pedía por Luis Díaz, se vio en el británico una gran oportunidad de mercado y una operación de riesgo mínimo. Lo podías traer cedido y, en caso de que su rendimiento no fuera el esperado, lo devolvías a Manchester al acabar la temporada. Pero no ha sido así. Todo el mundo en el club está muy contento con él, con la esperanza de que también sea determinante en la parte final y más importante del curso, y con la voluntad de que continúe. Y, si no hay un giro muy inesperado, así será. A la espera del fair play, Rashford es el primer fichaje de la próxima temporada.
